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martes, 14 de diciembre de 2010

grandes hermanos

     Leí esta tarde un artículo de mi ex-periódico de cabecera, La Voz de Galicia , que se está volviendo facha a pasos agigantados y está perdiendo todo el interés para mí (aq lo seguiré leyendo que tb leo El Mundo y todo hasta que llegamos al punto en que me tengo que inscribir y por ahí sí que no paso), un artículo, decía, en el que ponen a caer de un pino a la Milá por haberse metido a presentar Gran Hermano.

     Ya en uno de mis primeros posts (no pienso decir en cual que para cinco que he escrito si quieres lo buscas tú que yo ya bastante tengo con escribir sin repetirme demasiado porque sino sólo pondría fotos de tíos cachondos a los que querría tejer un traje de saliva) hablaba de que sí, lo siento, pero yo reconozco que veo (aq sea muuuuy esporádicamente) ese programa. Es más, sigo creyendo que, efectivamente, es todo un experimento sociológico. Meter a gente que creen que se conocen, que creen que controlan sus comentarios y sus opiniones y ver como sin excepción la terminan cagando o son unos muermos que te flipas, me sigue gustando. Y además, demuestra de un modo sistemático que la gente de mi tierra, tan criticada por opaca y por cerrada y por tantas otras cosas, al final es normalmente el grupo de gente de convivencia más llevadera porque si no les hacen complot (ISRA forever!!!!) terminan llegando siempre hasta el final del concurso, y este año parece que no va a ser una excepción.

     En fín, que me disperso y luego ni yo mismo sé qué quiero decir... pues eso, que Mercedes Milá, que puede ser muchas cosas y tampoco es santo de mi devoción absoluta (devoción lleva b? a ver que miro en la rae... efectivamente no, es con v), lo que no tiene es pelos en la lengua y dice las cosas como se le ocurren, aunque a veces su mirada esté un poco sesgada por posturas un poco feministas-trasnochadas con las que no suelo comulgar.

     Bueno, pues eso, que en una televisión que apesta (y decir esto mientras tengo al lado la peli de la primera que están echando sobre un viaje en el tiempo que es un truño de campeonato también tiene su delito), tener a una periodista que dice lo que piensa (incluso que se avergüenza de estar en la propia Tele5, como dijo un día en Mermelada´s program) siempre viene muy bien. Y no es la Milá el único caso, o a ver si al final también tendré que defender a la Campos.