sábado, 8 de enero de 2011

Desarma(riza)ndome

     Hace ya tiempo que llevo pensando en el proceso todo de salir del armario. En cómo, llegados a un punto en nuestra vida, todos sentimos la necesidad de proclamarle al mundo lo que somos o cómo nos gustaría ser. Supongo que es el último acto de rebeldía de la adolescencia o el principio de nuestra vida adulta (que ya es mucho decir, hay algunos que nunca llegan a eso). No me refiero sólo a la orientación sexual; puede salirse del armario en muchas otras cosas: decirle al vecino que no aguantas desde crío que no le soportas, mandar a la mierda a algún pesado que te lleve amargando la vida desde que tienes uso de razón, o simplemente decirle a tus michelines "sayonara, baby" o al mundo "soy gordo y me importa un bledo" son ejemplos de otras salidas de armario aunque no se llamen exactamente así. 

     Digo esto porque no soy demasiado amigo de las clasificaciones y yo, aunque supongo que debería ser considerado gay por mis actos, nunca me he sentido del todo como tal. A lo mejor (o a lo peor, mejor dicho) fue esa la razón por la que decidí declararme como tal, hace ya de esto unos cuantos años. En parte porque era un modo de autoafirmarme. En otra parte, la importante de verdad, porque en mi mundo feliz yo suponía que aquello me abriría un mundo al cual yo antes no tenía acceso. La verdad que no sé muy bien cómo pensaba que iba esto de ser gay, pero lo mismo me lo imaginaba como una especie de supermercado o autoservicio al que sólo tenías acceso una vez tomabas la decisión de inscribirte en el club. O sea, que yo pretendía conocer a más gente, o ligar más, o ambas cosas a la vez, qué sé yo. Menudo fiasco.

     Porque uno se ve las series de televisión y se cree que todo va a ser color de rosa. Que los padres al principio se rebelarán y protestarán, pero que el mundo es justo, el karma te compensará y al final todo habrá sido una decisión sensata y un camino de baldosas arcoiris guiará tus pasos hasta que encuentres tu particular mago de Oz que te saque del amuermamiento que es este mundo en general. Y ahí es en donde la cagas porque del amuermamiento general o te sacas tú solito o vas de cráneo.

     El cómo salí yo del armario fue, en realidad, un modo de salir un poco patético. Simplemente por solidaridad. Tenía un amigo gay al que su madre le había amenazado con echarlo de casa cuando se enteró. Y yo, por solidaridad (porque sólo soy más idiota que solidario) salí del armario en plena discusión en casa sobre si era lógico que los padres le amenazasen con ese tipo de cosas o no. Así que a mí en vez de echarme de casa (que eso pondría en peligro ser el báculo de la vejez de mis papis) terminé yendo a un psicólogo para que me arreglase los desperfectos (¿?). Que yo no sé si otros habéis ido a un psicoanalista, pero es lo más subrealista que os podais echar en cara. Llegas, te sientas, hablas de lo que te dá la real gana diez minutos, pagas cincuenta chuchas (ahora ya serán cien) y te piras hasta la semana que viene. Y te quedas pensando, este tipo está tomándoles el pelo a mis padres. Así que cuando por fín terminé los exámenes dejé de ir, que ya me daba un poco lo mismo tener el ambiente (sutil ironía) en casa bien, mal o regular.

     Aunque en realidad con los años uno se va dando cuenta que esto de salir del armario es más una milonga que otra cosa. Han pasado meses, años, a este paso décadas y lo cierto es que yo ahora soy un elemento asexual, en casa de mis padres y lo que es peor, también en la vida real. Porque si os soy sincero, sigo esperando encontrar el autoservicio de marras, que todo lo más que apareció fue un badulaque regentado por, por... uf, por un mandril si soy generoso. Claro que para eso tendría que hablaros del primer día que salí por un local de ambiente, que con lo cateto que yo era también dio para un punto y aparte. Pero eso será otro día, que yo, ahora, me voy a ir a cenar :P

PD: Que ya somos 12!!!! Bienvenid@ AdrnRds!

He Vuelto!

     Bueno, queridos blogueros, blogueras, curiosos varios y gente perdida por la red que hayais caído en este mi proyecto de blog. Bienvenidos. O bienreencontrados, que es todavía mejor :-)

     Después de unas cortas vacaciones (¿acaso las hay largas?) heme aquí para, con ánimos renovados, hacer que este blog llegue a vuestros ordenadores de nuevo. Y claro, ahora se supone que debería hablaros de alguna cosa graciosa como cierta fuga de información que me va a traer algún quebradero de cabeza por culpa del maldito facebook, o comentar mis regalos (los dados o los recibidos, viva la versatilidad), pero ando tan atareado entre el trabajo, las mil actualizaciones de blogs ajenos que tengo que parasitar, y las ganas de mear que me estoy aguantando mientras os escribo este post, que he decidido hablaros de la historia de mi abuela ciclista, de la que ya un día comenté algo en una respuesta a algun@ de esos seres misteriosos que son mis seguidores (por cierto, ¡que ya sois 11! ¡Como el año que empezamos! ¿Llegaremos al 2012 consiguiendo sumar sólo otro? ¿O superaremos el listón y seremos 2012??? Buah, eso sería una pasada, pero... ¡Soñar cuesta taaaaan poooooco!). Y es que si por el mundo alante hay quien tiene una abuela paracaidista, funanbulista o incluso alguna abuela fantasma, la mía que no va a ser menos, aún tiene cuerda para dar y tomar.

Mi abuela y yo mismo volviendo a casa después de
entrenar para la subida a Covadonga 2011
     Que diréis vosotros que dónde voy yo con una abuela ciclista. O que a lo mejor anduvo en bicicleta en sus años mozos, que también pero como todo el mundo de aquella (mi abuela tiene 89 años). Pero no. Es que mi abuela se ha metido a ciclista hace apenas dos meses. El caso es que hace tiempo que la buena de la mujer está hecha un cromo porque sus huesos se le deshacen poquito a poco, y cada vez le cuesta más caminar. Encima se le han espachurrado un par de vértebras y ya parece un signo de interrogación si la ves de lado, pero como tiene una fuerza de voluntad descomunal se empeña en seguir caminando porque no quiere verse más impedida. Así que un día me preguntó cómo podría hacer para tener más fuerza en las piernas. Y yo me puse a pensar y pensar y pensar y al final un día llegué desde Galicia a Asturias con unos pedalinos (como los llama ella) para que, estando sentada en su silla, pudiera pedalear. En realidad la idea era que se moviera un poco porque es un ejercicio sencillo y que siempre ayuda a no anquilosarse. Pero mi abuela le ha pillado vicio y se dedica todos los días a pedalear 50 minutos de reloj a un ritmo que ya lo quisiera para sí alguno para subir el Tourmalet. Y sin doparla, a no ser que el café con leche de la merienda lleve algo más que azúcar!

     De momento dice que ya no tiene frío en los pies. Pero yo creo que si sigue a este ritmo, para su noventa cumpleaños la veo dándonos una master-class de Spining a todos, Steewa (su bisnieta en proyecto) incluída. De momento, yo ya me declaro su manager personal así que si los del Rabobank (no podía elegir mejor equipo, dado su nombre) quieren pujar por ella para la subida a los lagos de Covadonga, que se pongan en contacto conmigo :-P

martes, 4 de enero de 2011

Nadando con su enemigo

El pobre finado tomando el sol por última vez
     Me había prometido no venir a coruña para comprar los reyes, y no lo he cumplido. Me había prometido no encender el ordenador para acostarme pronto, y no lo he cumplido. Me había prometido mirar sólo si tenía algún comentario y no comentarlo para no pillar más vicio, y no lo he cumplido. Tampoco iba a mirar blogs ajenos y también esa promesa he mandado a hacer puñetas. Pero sobre todo me había prometido no publicar un post, pero es que no puedo evitarlo. 

     Así que ahora que ya es evidente que soy un adicto al blog (que dicho sea de paso ha seguido funcionando en mi ausencia con su mismo número de visitas, no sé si es algo bueno o malo, pero por si acaso gracias), procederé a contaros lo que iba a contar...

     He estado en el cine con Have a Nice Day viendo TRON (os ahorraréis una pelas si no la veis, aunque para gustos...) y mientras estábamos en el McDonald´s alimentando a la foca que llevo dentro y tengo desnutrida, me contó la historia que ahora os voy a contar. Fue, al parecer, este domingo, cuando un grupo de surfistas en Bastiagueiro´s Beach (que suena mucho mejor que en español, ya me la imagino con sus vigilantes de la playa y todo, como en Santa Mónica) salieron del agua al ver entre sus tablitas una aleta de tiburón. Que vale, suena a chufla pero no, que lo han fotografiado. Y además, hoy mismo ha aparecido su cuerpecito en Santa Cristina (¿por qué las playas son tan santas?), como nos cuenta amablemente La Voz de Galicia en su edición digital. Que el pobre bicho medía dos metros y tenía heridas en una aleta y la cola, y finalmente terminó muriéndose. 

     La duda que se me ocurre ahora es... ¿Qué le habrá pasado al pobre bicho? ¿Es acaso tan dura la resaca de fín de año en el mar como en la tierra? ¿Habrá que enviar a Grissom y el resto de  los CSI para aclarar la causa de la muerte?

     Y además, yo que el día en que surfeé por primera vez con delfines al lado estaba tan feliz... ¿Sabría diferenciar por una aleta un tiburón de un delfín? ¿Sabrían ustedes? Si hasta visto en la foto por momentos me parece un atún... (vale, no soy yo mucho de ir a la pescadería. Es que me va más la carneeeeee :S)

domingo, 2 de enero de 2011

El curioso caso de los vecinos del tercero

     El hecho de comprarse una casa tiene un montón de interrogantes asociados cuya existencia sólo vas conociendo a medida que van pasando los días, y a la mayoría de ellos respondes por inercia sin estar muy seguro de la respuesta correcta. ¿Gas Natural o calefacción eléctrica? ¿Cortinas de riel o de barra? ¿Podrás poner este toallero en esta pared o al taladrar terminará tu cuarto de baño siendo una sucursal de Venecia? Pero hay una pregunta cuya respuesta continúa latiendo durante días, semanas, meses, incluso años y que en muchas ocasiones no puedes llegar a responder con certeza. ¿Con quiénes compartes tu edificio? 

     Los ves todos los días en el portal o en el ascensor. Los hay jóvenes, maduritos, algunos incluso decrépitos, fumadores, alcohólicos, adictos al sexo o a comprar en los Chinos. Pero, realmente, a cuántos de ellos has llegado a conocer? De la inmensa mayoría ni siquiera llegamos nunca a ver sus viviendas, mucho menos a compartir intimidades -salvo cuando alguno se da un festín de fín de semana y hace más ruido del conveniente-.

     Viene todo esto a cuento por el episodio que me sucedió hace un par de meses, cuando estaba buscando a los presidentes de mi comunidad de vecinos para pedirles una llave para poder instalar el teléfono. Lo primero que me llamó la atención fue el hecho de que, una vez hube llamado a la puerta, la presidenta de la comunidad, desde detrás de su puerta, me preguntase que qué quería, que hasta yo me miré de arriba a abajo a ver si es que llevaba pintas de castigador o algo por el estilo. Pero asumiendo que el miedo es muy libre, me expliqué. Aunque, claro, la señora no me escuchaba porque tenía la puerta de por medio y yo puedo ser educado pero no me voy a desgañitar para darle gusto a cualquiera, por muy presidente de comunidad que sea. Finalmente me abrió la puerta. Le expliqué toda la historia de la llave y fue en busca de la misma, a una habitación al fondo de un pasillo largo y desangelado adornado por cuatro casquillos de bombillas que son tan modernos y que también yo he decidido dejarlos en alguna habitación al menos una temporada mientras no gano para pagar las cortinas (de rieles, por cierto, que son más fáciles de combinar según me dijo mi cortinero-tarzán del que ya os hablé). Entonces apareció su sombra. Una oscuridad se cernió sobre el pasillo. A su paso, una mueca en los labios de la presidenta me hizo presagiar que algo malo se avecinaba. Una alarma se encendió en mi instinto de supervivencia, que como buen gallego lo tengo hiperlativo (aunque no voy a ponerme a fardar, no es lo único hiperlativo que tengo). Dos pasos más, y su sombra se hizo carne y ante mí apareció el marido de la presidenta. 

     Rostro cerúleo, palidez cutánea, rictus inexpresivo, si ha de venir a mi memoria algún adjetivo sólo se me ocurre Mister Hide, más por lo de oculto que por otra cosa. Hoy, he vuelto a encontrármelo en el ascensor. Un hola, un hastaluego, y de nuevo ese mismo escalofrío que me recorre hasta el tuétano. Si creyera en los vampiros, sabría donde habita uno de ellos. De la historia de la llave no hay más que contar, hice la copia y se la devolví al día siguiente. Del qué se alimentan en su hogar, espero por el momento mantener la ignorancia. Pero por si acaso llevaré un hisopo con agua bendita cerca.

viernes, 31 de diciembre de 2010

El Diario de Zeta Jones

     Lo tenía todo planificado. Había escrito incluso dos posts maravillosos, con sus fotos y todo. Esta semana, a partir de hoy (si todo sale finalmente como preveo) me quedaré sin internet salvo limosnas de algún primo lejano que me deje su ordenador cinco minutitos de casualidad. Durante una semana entera. Que no pasa nada porque tengo bastante con escribir las historias de mis abuelas (abuela y tía abuela) en la libreta de la historia familiar, un proyecto del que algún día os hablaré, pero que de todos modos ahora ya estoy pillándole vicio a esto de desbarrar por aquí.

     Estaba decidido, lo tenía todo acotado, medido, milimetrado, cronometrado. Sabía qué decir y cuándo decirlo. Y me falló la informática. O yo le fallé a ella, no sé. El caso es que dos posts tan bonitos como la sonrisa de Julia Roberts se han perdido para siempre jamás. Y como intuyo que, tal vez, sea esta la última oportunidad de daros un post en una semana y me niego a perder mi share ahora que me lo he currado, he decidido hacer la cosa más cutre que se puede hacer, que es un post de posts. Un invento que ni sé si existe ni me importa, pero va a ser un post con varios posts en su interior. para ser más sensatos, exactamente serán seis, porque tengo otro guardado en borradores y el sábado ya volveré a tener internet, jajejijoju.

     Así que como el primero de ellos era para hacer un simil con el inicio del Diario de Bridget Jones y sus propósitos del año nuevo, seguiremos su metodología que si a ella le ha funcianado, a ver por qué a mí no que tengo menos michelines.

Sábado 1 de Enero de 2011

     Año nuevo, vida nueva. Y si ayer pensaba en los destinos que mi vida había tomado en el 2010 que dejamos atrás, hoy me toca pensar en los que quiero conseguir en este año que empieza. Que digo yo que mejor simplificar, no? Así que voy a agrupar todos mis propósitos para el año nuevo en tres apartados, como dice la canción: Salud, dinero y amor. Uhm... quizás cuatro que igual me quedo corto.

1- Salud: Objetivo: el mismo que el año pasado y que el precedente. Mantenerme apuntalado. Olvidémonos de tener cuerpo de Adonis, sinceramente es una utopía. La triste realidad es que me apunté al gimnasio por primera vez en mi vida sólo para poder comer más. No fue una inversión muy sensata. Ahora sigo teniendo hambre aunque como bastante más, porque también quemo mucho. Así que a los gastos en el supermercado hay que sumarle el pagarse mensualmente el gimnasio y encima comprarse algo de ropa que no es plan llevar siempre la misma camiseta de publicidad de "yo estuve en República Dominicana". Lo cual nos lleva al punto

2- Dinero: Virgencita, virgencita, que me quede como estoy, que con la que está cayendo tener trabajo es como para darse con un canto en los dientes. Vale que si el 2011 hiciera una rima lo más sencillo sería algo del estilo "en el 2011 me toca la ONCE" pero lo mismo es mentar a la suerte y termino vendiendo cupones, así que lo dicho. Seguir como estamos será suficiente. Vamos a llevarnos bien, verdad, año nuevo?

3- Amor: Bueno, la verdad que pese a reflexionar sobre ello sigue pareciéndome poco sensato pretender conocer a mis hombres diez. A los que por cierto cada vez que enumero añado alguno nuevo. Brad Pitt, Thiago, James Marsden, Sakis Rouvas y ahora se me ocurren otros dos, el vigilante de la playa que interpretaba Jason Momoa en los vigilantes de la playa en Hawaii (hay que ver la de mitos que nos trajeron David Hasselhoff y compañía con esa serie), que luego se dejó rastas y quedó un poco peor pero que sigue estando para que tengan que recogerte con fregona después de verlo (por cierto que ahora va a protagonizar el remake de Conan, hay que ver qué buen gusto tengo), y el primo de mi amiga N., que es como tener a un Dios griego al lado y encima va por ahí ganando torneos de judo con toda la modestia del mundo. De ese no os pongo fotos que no quiero que me mate cuando me lo cruce por la calle, pero de Jason sí, que total si me lo cruzo por la calle el que se muere soy yo. Claro que por conocer también me gustaría conocer a Tina Turner, pero no la voy a mezclar en esto que con las cosas del comer no se juega.

4-  Vale, sí, no tengo nombre para esta categoría de propósitos para el año nuevo, pero diremos que es un cajón de sastre en el que cabe desde amueblar mi casa a comprarme ropa sólo en rebajas, terminar la historia de la familia (esto llevo diciéndomelo años y de momento ni la he empezado), cuidar a mis amigos y prohibirles fumar cuando celebremos cosas en casa que la última vez me ha desaparecido un vaso y terminé sacando una chapa de cerveza del inodoro. Igual en eso no ha tenido mucho que ver el tabaco pero es que yo no fumo y sin embargo no voy a prohibir el alcohol porque sino va a parecer que vivamos en un convento. Y, en fín, salir más, beber menos, y follar. En esto último no pongo un adjetivo cuantitativo. Me llega con hacerlo. Algo. Aunque sólo sea por probar y tal.


Domingo 2 de enero de 2011 

     Jajajajaja digoooo jajajajajaja (que me olvidaba de sacarle la negrita). Si todo va como lo preveo ahora, tal día como hoy se publicará una entrada automáticamente. Así que hala, este día no os escribo.

Lunes 3 de Enero de 2011

Me imagino intentando recuperar mi estómago del amasijo de vísceras en que habré convertido mi cuerpo

     Intentaré madrugar algo para ir al gimnasio en asturias. La verdad que la gente cada día se cuida más. Que no es que yo diga que esté mal, al contrario, bien que me alegran la vista. Pero también es un poco una jodienda porque la competencia se pone dura, dura. Y hombre, ya que uno se esfuerza le gustaría que se notase un poco más. Porque ya os digo que maldita la gana que voy a tener yo el lunes de ir a correr pradera alante a vomitar el hígado, como la última vez que me dejé engatusar por mi primo, que si sigue a este ritmo le veo corriendo la marathon de Nueva York un día de estos. Recuerdo la primera vez que hice deporte. Yo estaba gordo como un queso de bola y tenía que adelgazar porque la piel me iba a reventar y esa estrategia está muy bien cuando tienes 70 años para no tener arrugas (mira a Sara Montiel o a Kristie Alley), pero no cuando tienes 20 años a no ser que quieras morir de infarto con 32. Así que cogí un planning de entrenamiento la mar de mono que venía en una revista que yo leía de aquella. Tenia tres maravillosos programas, de intensidad leve, media y alta. Como yo empezaba de cero, y tenía dos meses libres sin exámenes (aquel había sido un buen año en mi carrera), decidí hacer el leve y el dificil, porque yo seré de todo menos mediocre.

El primer día -en realidad, la primera semana en días alternos- sólo tenía que correr quince minutos. Que yo me dije, uhm, a veces paso más tiempo hablando por teléfono, no puede ser muy duro. Así que mis primos se vinieron conmigo a jugar al tenis mientras yo corría alrededor de la pista con disimulo. Y fue así, con disimulo, como a los cinco minutos pensé morir. Al sexto, paré haciendo más ruídos que una máquina de vapor. Tras un cuarto de hora de recuperación, volví a intentarlo. Aguante otros tres. Luego, de otras dos tiradas, dos y un minuto respectivamente. Y entonces dije "se acabó por hoy".

Finalmente, para vuestro consuelo, os diré que terminé corriendo 45 minutos un día y 35 al día siguiente, que era como terminaba el plan más duro. Y desde entonces hasta hoy con un parón de dos años, he seguido haciendo deporte de forma más o menos constante. Aunque yo me sigo preguntando... realmente, a quién le gusta correr, si no lleva el reflexivo puesto?

Martes 3 de Enero de 2011

Es éste el único post de los dos que tenía ya listos que he conseguido rescatar. Os lo pongo tal cual debía haberse publicado de modo automático (lo gracioso del asunto será como definitivamente aparezca publicado por sí solo de ese maravilloso mundo que es la bitología mundial)

     En fín, otra cosa que quiero comentaros, a ver si esta vez lo consigo, es la noticia que hoy me ha deprimido. bueno, deprimido tampoco, porque de hecho me ha alegrado un poco porque yo a este señor le calculaba muchos más años. El caso es que cuando leais esto lo mismo os da la risa porque comentar noticias de hace una semana no tiene chicha ni limoná, pero es que mis dotes de pitoniso están en barbecho a la espera de ver si acierto con mi horóscopo para el año 2011 que podeis ver aquí (y que si acierto a quien no veréis más es a mí porque me voy a hacer de oro con dos o tres loterías bien escogidas). El caso es que han encontrado muerto en una habitación de hotel al cantante de esa cosa exótica llamada Bonnie M, Bobby Farrell (que supongo que no tendrá parentesco muy directo con Colin Farrel dada la diferencia del tono de piel).

No sé cuántos de vosotros sois de galicia, pero aquí en Galicia (vamos a ponerlo con mayúsculas que somos pocos y cabemos bien) la telegaita (la televisión pública de Galicia) tiene un programa formolizado que se llama "Lúar" y que ven los jubilados de esta nuestra tierra, que son la mayoría gracias a la espantá que protagonizan los de mi edad -y así me va a mí que no tengo con quien ligar, que no será porque yo no lo valga-. Y allí, entre Raphael e Isabel Pantoja, de cuando en cuando invitaban a los de Bonnie M. Que digo yo que no sé cómo van a rellenar tanto hueco como les está quedando desde el obituario de las Rocíos, la chica (Durcal) y la "más grande" (Jurado), a este paso van a tener que desempolvar a Juan Pardo y Georgie Dann porque sino con la sobredosis de movimientos limpiabombillas Raphaelianos y la bata de cola de la Pantoja van a salirnos con pluma hasta las ranas.

Decía pues, que me deprimía y me alegraba. Me deprime, porque la verdad ese señor yo ya lo veía como algo viejuno cuando yo era un niño, pero ahora que han pasado veinte años (y más) de aquella, pues era una forma de sentirme aún joven. Y claro, mi juventud la palma como este buen señor. La alegría me la dá el hecho de que se ha muerto con 61 años de edad, lo que quiere decir que cuando yo lo veía ya todo viejuno él tenía poco más o menos cinco o diez años más de los que tengo yo ahora. Y yo estoy muchísimo mejor, dónde vamos a parar!

En fín. Si hasta David el Gnomo ha cumplido 25 años... está claro que mi juventud ha llegado a su... madurez :S

Miércoles 4 de Enero de 2011

A vueltas que ando ahora con la jubilación. Que vale, estoy mayor, pero a lo que se ve no tanto, que hasta el 2045 no me tocará jubilarme. Con lo cual casi, casi llego al final de la hipoteca trabajando, menudo chollo de jubilado voy a ser! Joven -relatividad por medio, obviamente- y con casa pagada! Que aún estoy asustado con lo que se llegó a pedir en este nuestro país por un piso en tercera línea de playa en Marina D´Or, que -y esto lo recuerdo yo cuando fui con mi padre que casi nos dio un pasmo- pedían 300.000 euros y tan tranquilos. En este país hay gente que se ha hecho muy rica, pero mucho, mucho, mucho, y ahora pagamos todos los platos rotos. O acaso sólo los paguemos otros. Pero mejor no voy a pensar en ello que me enfado y no tengo ganas ni tiempo que perder. Aunque un día tendré que hacer un post sobre la versión galaica de Marina D´Or y el videoclip que unos hachas hicieron en el Concello de Barreiros que no tiene desperdicio, queda pendiente.

A lo que iba, que me disperso y tengo que focalizarme, como siempre digo. De aquí al 2045, ahora que empezamos el año, es fácil hacer un cálculo somero. Van 34 años más de trabajo, que así visto tampoco parece tanto. No? Bueno, una barbaridad si tenemos en cuenta que es más que el conjunto de mi vida (aunque sea irónico eso me deja extrañamente tranquilo), pero la cosa cambia si aplicamos las matemáticas...

Un año normal (ello quiere decir, año tipo, no bisiestos ni cosas raras) tiene 365 días. Eso hace un total de 365 x 24 horas = 8760 horas en un año. Pues realmente, son pocas, no?

De lo que se deduce que

8760 x 60 = 525600 minutos

por tanto

525600 x 60= 31536000 segundos que me quedan por trabajar CADA AÑO

Joder, qué mal rollo, no?

31536000 x 34 = 1072224000 segundos que me quedan por trabajar.O sea, mil setenta y dos millones, doscientosveinticuatromil segundos que me quedan por trabajar. Uf, no, yo así a jubilado no llego. Esto hay que aminorarlo de algún modo.

Así que veamos. Cada año tiene en realidad menos días laborables. En realidad, cada mes se trabaja aproximadamente unos veintidos días. Lo cual hace unos 264 días de trabajo efectivo al año. Pero en realidad de esos días lo normal es trabajar unas horas tan sólo, pongamos diez de media. Lo que son 2640 horas de trabajo al año a no ser que seas controlador en cuyo caso con la décima parte te sobra.

2640 / 24 = 110 días efectivos de trabajo al año.

Pero cada año todos tenemos un mes de vacaciones. Incluso si juntamos los festivos nacionales, autonómicos, locales, fiestas y patronas varias y demás, podemos redondearlo plácidamente a dos meses de asueto anual. Ellos son sesenta días. Por tanto... en realidad al año trabajamos unos cincuenta días.

Si descontamos los días de bajas ocasionales por ejemplo un catarro o algún viaje que hagamos por motivos laborales, podemos redondearlo en cuarenta días al año.

De éstos, recortemos ocho o diez días de asuntos propios.

O sea, unos treinta días de trabajo al año. Prácticamente un mes al año. Que hace un total de 34 meses laborales hasta mi jubilación.

Uhm, creo que lo soportaré. Al fin y al cabo, en menos de tres años ya estaré paseándome por los andamios de las obras municipales :P

Jueves 5 de Enero de 2011

Supongo que todos sois muy buenos, así que sé que todos tendréis buenos regalos en este día de Reyes. Que por cierto en Latinoamérica creo que dicen que los regalos los trae el niño Jesús. Y Papá Noel en USA. No me extraña que se distribuyan porque tienen que manejar una logística que ni Inditex.

Andaba yo estos días aprovechando las ofertas de las empresas de móviles, que supongo que las hacen para cuadrar el año y todo eso, y pensando en cambiarme de móvil porque tengo el paleomovil (tiene unos cuatro años de edad ya el pobre) tan "paleo-" que ya ni movil es, que si hablo con él sin enchufarlo a la red le dura la batería menos que un plato de sopa en la casa de un pobre. Así que hoy mismo he tenido que lidiar, y lo haré más aún en días sucesivos, con mil y una compañías para negociar y renegociar mi nuevo teléfono. Que esto a mí me recuerda a un mercadillo y yo nunca he sido de ir regateando, pero a lo que se ve es lo que se lleva. Y digo esto porque un compañero de guardia acaba de agenciarse dos Samsung Galaxy S con su compañía ante la amenaza de dejarlos. Claro que lo mismo el habla con Taipei todos los días, que aquí la gente es muy suya. Yo lo he intentado y lo que he obtenido ha sido una invitación para pasarme con el servicio de bajas.

Porque ya no es sólo el coñazo de negociar. Es el mareo de teléfonos. Que hoy estuve seis minutos escuchando una música horrible que es lo más parecido a lobotomizarte que pueden usar para luego pasarte con el comercial y que te venda la milonga que quiera. Porque encima menudos diseños musicales. Melodías angelicales, oiga. Si ponen a una zamfoina y a un señor con  una pandereta no lo consiguen hacer más estridente. Para cuándo un Aria de Verdi, yo que sé, la Traviata, Aída, me vale cualquier cosa...

En fín, que ya estoy cansándome de mi post de posts. Y de mi movil. Y de todos los móviles. Además, me temo que termine apereciendo autopublicado alguno de los teóricos borradores que en su día fui guardando. Así que por si acaso lo voy a dejar aquí. Y el 2011 lo mismo me pilla con el mismo movil. O con un tamtam que además te deja unos brazos que ni el Stallone. XD

Feliz año nuevo!

     Ya, ya sé que hordas de fans se preguntan qué nueva ocurrencia haré para felicitar el año nuevo pero, lo siento, estoy trabajando así que no tengo tiempo ni logística adecuada para felicitaros el año. Tendréis que conformaros con mi labia verborreica y mis simples chascarrillos. Dada la hora que es, y el trabajo que me sale por las orejas, os diré simplemente a todos que gracias. Gracias por comentarme, gracias por leerme, gracias por visitarme aunque sea por error. Que ya sé que tengo una mierda de visitas, pero para mí es un éxito y ya voy por más de cien visitas al día! En fín, todo forma parte de mi oscuro plan para conquistar el mundo, que va a llevarme tiempo pero todo se andará. Si lo lograron los de post-it, cómo no voy a lograrlo yo que soy mucho menos pegajoso (de amarillo ando parecido sobre todo en verano por mi poco gusto a ponerme moreno).

     Por cierto, que anda mi querido Theo alelado a lo que se ve por el premio que le ha concedido Thiago, y yo me he quedado elucubrando en si seréis primos blogerísticamente hablando, lo digo por lo de la Th del prinpio. Que si para pertenecer a esa familia hay que ponerse una hache yo me rebautizo como Zetha, y listo. La verdad que mi nick me encanta, es tan versátil que a veces no me explico cómo soy yo tan activo. Pero eso ya forma parte de otra historia que otro día si eso os contaré.

     A lo que iba, relellendo tu (pen)último post, Theo, me puse a preguntarme qué película favorita tendría yo, y creo que me quedaría al menos en el cine español con "Todo sobre mi madre". Claro que no es dificil porque yo releo el guión y es salir la Agrado y ponérseme una sonrisa bobalicona que no se me quita en un par de horas. Y como encima he llorado una jartá en esa peli, pues ya ni te cuento. Que empezaba la peli y yo diciéndole a todos mis amigos "Eloy Azorín es igualito que mi hermano" (porque lo era hasta que mi hermano se ha puesto cachimán total) y Eloy por aquí y Eloy por allá y va el Eloy y a los veinte minutos...(aviso, HAY SPOILERS)...

Propósitos para el año nuevo

Pues ya está llegándonos el nuevo año, y la verdad que como este post cada vez me está saliendo más parecido al Diario de Bridget Jones, he decidido hacerme un listado con propósitos para el año nuevo por ver qué sale. Por "qué sale" entiéndase por ver qué de todos mis propositos consigo cumplir. Podría hacer como ella y contar a cada entrada mis éxitos y fracasos pero a diferencia de Bridget me gusta revolcarme en mi mierda lo justito así que no creo que lo vaya a hacer :P En fín, a lo que iba, a contar mis purposes. Me voy a poner un tope de cinco cosas a cumplir que sino me disperso y un año tampoco son tantos días como para cumplirlo todo (eso es lo que yo creo que le pasa a la gente, que mucho propósito de nuevo año y claro, al mes siguiente terminan derreados).

1- En primer lugar, seguir con este blog, que para eso he empezado con él. Aunque no sé si me dará la originalidad para tanto, el objetivo será poner un post al día, que no es ninguna tontería. Por cierto y sin que venga a cuento de nada, estoy viendo una película de antena tres churro total que aún me estoy sonriendo y todo pero no paro de preguntarme de qué me suena la actriz que imita a la actriz de la bruja de Narnia, y que por cierto tiene unas tetas más grandes que dos sandías.

2- Seguir yendo al gimnasio. Iba a poner conseguir un cuerpo de modelo de calzoncillos pero la vida es cruel y no creo que me dé para tanto mi genética.

3- Conocer a Thiago

4- Ir a Madrid a ver algún musical

5- Salir más, ligar más, follar más.