Para quien no lo sepa, Christian y Bitxin son dos blogueros que, de momento, se dejan caer por aquí, y aparentemente son muy major. Christian es de San Sebastian (Donosti) o, como él dice, ñoñosti (se ve que es casi tan entretenido como Coruña). Bitxito es de Bilbao (Bilbo, pero no el de El Señor de los Anillos). Una vez puestos en antecedentes, viene la pregunta: ¿Qué son Christian y Bitxito montados en una nube?
Chuvascos (Two Vascos)
Viene toda la chuminada esta a cuento de que acaban de presentar (pero no Christian y Bitxin, eh, sino otros señores) esta misma mañana en el País Vasco una tabla de surf, inteligente, que permite medir un mogollón de parámetros que a los surfeiros les resultan interesantes y de los cuales yo no tenía ni idea (lo cual dice muy poco a mi favor) tales como la posición exacta de los pies en la tabla, la presión que se ejerce sobre ella en cada momento, giros, movimientos, etc. Para eso la han dotado de varios artilugios tales como giroscopio, GPS y demás cacharrada. Que yo espero que lo hayan impermeabilizado bien no se nos vaya a churruscar el surfista de turno.
El caso es que me enteré de esta noticia escuchando la entrevista que le hizo Gemma Nierga a uno de los ingeniosos ingenieros que ingeniaron este ingenio, que yo entendí que se llamaba Urko Eslaola y como tal lo busqué por Google, pero me equivoqué, se llama Urko Esnaola (ya decía yo que apellidarse es-la-ola tenía demasiada coña). Os dejo aquí un enlace a la noticia por si os interesa. No os puedo enlazar aún el podcast de la ventana porque no lo colgaron, pero mañana ya lo tendreis en cadenaser.com, por si os apetece.
En fín, que esto me lleva a pensar en la tabla del futuro. Cuando empecé a hacer eso que hago y que no se puede llamar surf, pero casi, lo que más me fastidiaba era remar para remontar las olas, y una vez arriba, volver a remar en dirección contraria para coger la ola de turno. Así que suspiraba por una tabla motorizada. Luego me enteré de que ya existían, y se me fue la ilusión de vivir del cuento.
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| Nótese la cara de velocidad (y eso sin olas) |
Al poco tiempo, harto ya de pasar frío cuando el agua se te cuela entre el traje y el cogote (que te da un latigazo en la espalda de lo fría que está aquí en el Atlántico a estas alturas del año) pensé que deberían inventar un traje con calefacción, pero también en eso se me adelantaron.
No obstante, obtuso que es uno, estoy empeñado en hacerme de oro con algún nuevo invento, así que he decidido publicar aquí mi propuesta para una tabla inteligente con la que hasta Cher logrará surfear sin poner cara de susto, a la que llamaré ZITT (Zeta Industries Toma Timo) en memoria de KITT, aquel "coche fantástico" cuyo remake ha tenido tan escaso éxito como la última edición de OT. Porque imaginad lo placentero que puede ser meterse en el agua y que tu tabla autodirigida te lleve al pico de las olas, adelantando por derecha e izquierda (a los de delante no los adelanta, los salta que para eso estaba el Turbo aquel del coche) a todos los "only locals" de turno. Y de ahí a pillar olas y olas sin parar, que ríete tú de los del body que siempre se te cuelan. ¿Que viene una ola demasiado grande? ZITT aborta la maniobra antes de que te pegues la castaña. ¿Que es demasiado tarde? ZITT ejecuta el programa de protección del surfista cateto y terminas cayendo en paracaídas en medio de la barra del bar de enfrente. ¡Si hasta puedes surfear sin que te hagan el test de alcoholemia!
Y lo mejor de todo, cuando estás en la orilla, sólo tienes que hablarle a tu traje de neopreno y decirle "ZITT, ven a buscarme". Y ZITT se aparece y te lleva de una playa a otra para que tú te dediques a ponerte moreno y, por primera vez, no a base de moratones. Porque, seamos sinceros, si hasta Cher lo ha conseguido... cómo no vamos a hacerlo nosotros???




