Qué desastres organizan los traductores automáticos! Buscando una foto para este post (teclead en Google imágenes "hacer una bomba graciosa", y os saldrá en la segunda página), me encontré con una página que ha trasnformado la sinopsis de una película llamada "lluvia de hamburguesas" en una especie de jeroglífico egípcio para iniciados... Y diréis vosotros que qué más os dará o a qué vendrá todo esto... bueno, todo tiene su explicación: Conversando con una amiga sobre la masacre de Noruega -sin comentarios salvo decir que, en mi opinión, ese hombre no está en absoluto loco, sino que es un fanático con serios problemas de trastornos de la personalidad, no sé qué opinarán los psicólogos y psiquiátras- nos pusimos a elucubrar cómo se podría hacer una bomba con fertilizantes. Y claro, llegamos a la conclusión de que en Google se encuentra de todo. Siguiendo la sabiduría popular gallega y ese refrán que reza "meu dito, meu feito", nos pusimos a buscar por Google... y vaya si encontramos. A ver si no me cierran el blog por este post!
Pasando de largo por las páginas webs de apoyo a ETA (más que nada, porque supusimos que estarían en vasco, y de euskera creímos tener conocimientos más bien nulos), que las hay, terminamos en una página de la que, lo más simpático, fue el comentario de un lector, que dijo que existen también las bombas suicidas, te tomas un litro de gasolina, y luego te fumas un cigarro. Aunque no os perdáis tampoco la explicación de cómo hacer una bomba de tubo con cerillas, no tiene pérdida (sí, sí, con cerillas!). Si es que hay gente que hace chiste hasta con estas cosas tan macabras. Ah, y la coña más grande aún, es que el mismo texto, o casi (no me lo he leído entero, vaya) lo puedes encontrar en otro enlace, tal que aquí. Y no he querido seguir buscando...
¿Sabíais que el Napalm es en realidad una mezcla de jabón y gasolina?
En fín, que al final nuestra indagación confirmó nuestras sospechas, los que quieran hacerse una bomba sólo tienen que molestarse en buscar un poco. También recuerdo el día en que una profesora de química en el instituto nos habló de la "pólvora casera", que necesitaba azúcar glass y "un par de cositas más", para que luego digan que los dulces no son peligrosos.
Claro que cuando se lo comenté en el trabajo a un compañero, éste me habló de que su hijo un día le llegó con un impreso de un magazine editado por Al Qaeda llamado Inspire, que ya es lo más, con lindezas del estilo "Cómo hacer una bomba en la cocina de tu madre" y cosas por el estilo... no sé si me asusta más que existan esos panfletos de nombre tan subterfugísticos... o que algún día un hijo te pueda venir con uno de ellos en la mano!
Si total, para qué vamos a engañarnos, lo único bueno que tienen las bombas es su parentesco con la palabra bombero, que lo que te incendian es el corazón (y otras cosas que no son el corazón) y pueden apagarte el fuego a manguerazos... Y espero que no me censuren el blog que esta foto es informativa de cómo protesta el cuerpo (debiera decir los cuerpos?) de bomberos en esta mi Marineda no natal. Y esto, ya para terminar con algo de humor menos negro chamusquina, me recuerda al día en que fuí a un McDonalds en mi primer viaje por tierras extranjeras, cuando fui a pedir un McChiken (en Spain, McPollo), y me pedí un McKitchen (que en román paladín vendría a ser algo similar a una McCocina). La cara de "¿Me estás puteando?" del dependiente, no tenía precio. Los colores que subieron a la mía, ni os cuento.




