Pido perdón porque normalmente pretendo hacer posts divertidos, pero no va a ser el de hoy. Ando desde hace un tiempo preocupado y sorprendido a partes iguales. Preocupado por ver en qué se está convirtiendo el mundo en el que vivimos, y sorprendido porque la gente no reaccione de ninguna manera (tal vez pasar de todo sea un modo de reaccionar, pero no lo veía así hasta el momento). La última noticia que ha hecho contacto en mi conciencia es algo, me vais a perdonar, un poco local. Resulta que, en Arteixo (el ayuntamiento pegado al mío, y que forma parte de la misma ciudad ya que Coruña es un ayuntamiento muy pequeño y se ha desparramado por los ayuntamientos colindantes) hay una comunidad musulmana bastante importante, y de hecho hace poco tuvieron polémica por la construcción de una mezquita, ya que al parecer nadie la quería cerca. Ya de ese hecho podría ponerme a cortar mucha tela, pero lo que más me llama la atención es el contínuo martilleo de noticias sobre una niña de unos 13 años que acude a su colegio con hiyab, el pañuelo que las mujeres musulmanas llevan con frecuencia en la cabeza. El caso es que la dirección del centro, amparada en el consejo escolar (y en la AMPA, asociación de padres y madres de alumnos, que les va que ni pintados lo del AMPA porque ya hay que formar parte de un hampa para hacer lo que han hecho) ha decidido castigar a la niña por llevar el velo. Y no sólo eso, dada la resistencia de la cría a quitárselo, la han expulsado, solicitando a la vez el traslado a otro centro de la menor. A mí es que esto me deja alucinado. De modo que, aún no entiendo por qué razón, la chica no puede llevar un velo (no veo por qué las señoras de las aldeas gallegas hasta hace nada guardaban luto durante milenios y a todo el mundo le parecía normal, o llevaban siempre una pañoleta en la cabeza, que ya me dirán ustedes cuál es la diferencia), supongo que en el centro alegarán que es apología de la religión musulmana, y entonces lo que deciden es que se traslade... a otro centro?
Por supuesto que supongo que lo mejor es el traslado pero no por los chupatintas del colegio donde estaba, sino por la pobre criatura que ha quedado estigmatizada para siempre por culpa de unos dirigentes impresentables e irresponsables. Como irresponsable es, en este caso, la Xunta de Galicia, que ha decidido inhibirse alegando que el centro es autónomo y su normativa autoimpuesta está amparada por una ley estatal (qué raro que la culpa de algo la tengan otros, aún estoy esperando a ver cuándo los dirigentes gallegos son responsables de algo porque sino voy a llegar a la conclusión de que, ya que carecen de cualquier responsabilidad, debieran carecer igualmente de sueldo o dedicación). O los medios de comunicación, que se han puesto a hincar con saña sus mandíbulas sin pararse ni un momento a pensar en que SE TRATA DE UNA NIÑA, JODER!
Perdón por el exhabrupto, pero es que luego la gente se rasga las vestiduras con esto del acoso escolar y yo no he visto mayor acoso escolar que este, propiciado por las propias instituciones y aplaudido y coreado por la comidilla de medios de prensa, radio, y televisión locales e, incluso, nacionales. ¿Nadie recuerda su infancia o es que todos nos hemos vuelto gilipollas? No voy a entrar en la polémica ni en la crítica fácil de preguntarme si acaso nadie sabe que las mujeres musulmanas pueden tener la foto de carnet del DNI con el hiyab puesto, que no impide la identificación de las mismas, y que es, por todo ello, una parte fundamental de su personalidad. Eso me parece una obviedad, y además no es el fondo del asunto que a mí me escandaliza. Pero es que ver a los representantes de una sociedad, a sus educadores, y a toda una comunidad tirando piedras contra una pobre niña amparándose en una supuesta libertad religiosa, me abre las carnes. Las libertades no se imponen, se ejercen. Igual que el respeto. Y desde luego, me parece mucho peor que quien acosa a un menor sean los delegados de nuestra sociedad encargados de velar justamente por el correcto funcionamiento de las instituciones. Porque eso sólo traduce dos cosas: Que no hemos entendido nada de lo que significa ser libres, y que una sociedad que tiene unos líderes así de memos tiene necesariamente que ser una sociedad enferma.
Me parece increíble la que están montando por un maldito trozo de tela. Y quién puede creerse que en esta misma tierra, hace mil años, se celebró un matrimonio gay de España, Y
EN LA IGLESIA? Pues para que luego digan que todo es un avance. Ja!