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martes, 6 de marzo de 2012

Decaversario

     Hoy hace diez años que hace cien años que se fundó el Real Madrid. Los mismos cientodiez años que hace que existe la Copa de S. M. El Rey -incluyendo en ellos los años grises de la Copa del Generalísimo- . Y hoy hace también diez años que un equipiño blanquiazul llegó al Bernabeu, ese mítico templo del madridismo, para ser convidado de piedra a una celebración hecha a mayor gloria de los madridistas de la Federación Española de Fútbol.

     Pero hete aquí que los fuegos artificiales no meten goles, y así fue que el equipucho de una pequeña ciudad de provincias se impuso al equipo de los millones y de Florentino, de las torres de la Castellana y de -ays- Cristiano Ronaldo. Es verdad que de aquellas el Depor era mucho más Depor que lo que es hoy día, y el Madrid, probablemente, un poco menos. Pero no es menos cierto que para un chaval de una pequeña ciudad del noroeste de la Península, esos días son días que se escriben en mayúscula, cuando David vence a Goliat y a las estadísticas, y se le da la vuelta a la tortilla y la sorpresa a quienes creían tenerlo todo atado y bien atado.

     Hoy el Depor está en segunda. Aunque va lider en solitario y a un buen colchón de puntos de los demás participantes, así que es posible que el año que viene volvamos a vernos en Riazor con los más grandes. Pero mientras esperamos por que ese día llegue (y mientras soñamos en secreto con ganar aquella Champions que una vez casi llegamos a tocar), de vez en cuando nos gusta recordar que un día fuimos grandes aún en nuestra pequeñez, o si cuadra precisamente por ella. Y que los faustos programados para otros terminaron iluminando nuestra fiesta. Porque no hay mayor orgullo que vencer a los elementos cuando se ponen en contra, ni mayor milagro que mirar cara a cara al destino cuando partes de lo más humilde. 

     Bueno, quizás un milagro mayor sería que Lendoiro dejase de presidir el Depor. Pero tampoco le vamos a pedir peras al olmo. 

martes, 21 de junio de 2011

arde, lvcvs...

... y LVCVS ardió. Vaya si ardió!


     Hace muchos, muchos años atrás, allá donde los milenios pierden su nombre, existía el dios celta Lugh, y en su honor se bautizó un lugar. Con el tiempo, en el lugar se hicieron casitas, la gente vivía feliz yendo a lavar al río y a pastar con sus caballos por el heno de los prados. Y un día, allá por el año 25 a.C., plof! llegaron unos señores envueltos en sábanas blancas de seda y tul, y sometieron -supongo que no sin ciertas rencillas- a aquellas gentes para doblegar su voluntad. Y más o menos, así fue como nació Lugo, la primera ciudad de la Gallaecia romana.

De una de estas Celtas me enamoré. Y de dos romanos también pero no les hice foto por miedo a perder la dentadura
     Y dos mil años más tarde, a la concejal de juventud (me niego a decir concejala igual que no digo concejalo) del Ayuntamiento de Lugo se le ocurrió la feliz idea de celebrar la fundación de la ciudad al principio del verano. De todos es sabido la tradición que el San Juan tiene en nuestras tierras (y de lo que hablaré el jueves o el viernes para contaros lo que es un San Juan en la playa de Riazor, que ya estoy acumulando maderita), y si no lo sabéis os lo digo yo, el San Juan se vive a lo grande por aquí. Así que supongo que de ahí vendrá lo del "arde", y la fecha, dado que se celebra en torno al fin de semana anterior a la noche de San Juan. El caso es que la ciudad vieja lucense (¿será lucensa?), rodeada toda ella por la muralla romana, Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000, se llena de actuaciones, con sus druidas, sus soldados romanos, sus bodas celtas, sus caballos, sus gladiadores, su bacanal y sus campamentos... y su gente. Mucha, mucha, muchísima gente. Que en Lugo hay poco más de cien mil personas normalmente, pero en las dos últimas ediciones ya han logrado casi el millón de visitantes, según la wikipedia.


Aquí tenéis al percebeiro al que entrevistaron. Y a su lado a Antón Reixa y a mi queridíiiisima Gemma Nierga. Ays, qué mujer! Y del baño que compartí con Juan José Millás no os hablaré más porque no es plan.

     Yo no es que no me fíe de la Wiki, es sólo que a veces no es real. Pero... este viernes, como dije en mi anterior post, el más cutre que en el mundo se haya escrito, y después de ver a Lendoiro paseando sus orondeces por el programa "La Ventana" (mientras yo pensaba que tendrían que traer al percebeiro al que habían entrevistado previamente a ver si él era capaz de desincrustarlo del sillón de la presidencia del Dépor, pero eso ya es harina de otro costal), me fui a Lugo a cenar con dos amigas. Ellas me compraron el disfraz de romano, porque una de las características del arde lucus es justamente que una fiesta de romanos y celtas necesita eso, celtas, y romanos, así que la gente, vía ayuntamiento (que entrega telas precortadas si se solicitan) o vía hipermercados chinos, se viste de romano o celta, según gusto...y hala! a tomar la calle! De cómo me lo pasé no hablaré mucho porque tampoco estuve mucho tiempo, aunque me reencontré con viejos amigos, algunos de ellos que hacía más de diez años que no veía, y me enamoré de dos romanos con cuerpos de escándalo y de una celta que jugaba con fuego mientras berreaba y lucía su chepa...  mientras un niño me preguntaba dónde llevaba yo la espada y la única respuesta que se me ocurrió no me pareció apta para menores así que me la callé. Os dejo algunas fotos de los que por allí había, aunque no hagan justicia.

     Yo este año no me quedé más que unas horas porque al día siguiente me vestí de esclavo y me puse a trabajar. Pero el año que viene... el año que viene... Lvcvs, arderá!

viernes, 11 de marzo de 2011

7-11-192-2004

Siete años hace ya que todo aquello pasó. Siete años de aquel fatídico día once de marzo. Hoy, otro día de dolor sacude, literalmente, el mundo. Ciento noventa y dos víctimas mortales. Ciento noventa y dos vidas amputadas. Ciento noventa y dos historias de silencio impuesto. Podría recordar inventar una historia y contar cómo surgió una amistad a distancia hace tiempo. Una de esas extrañas ocasiones en que internet une dos mundos destinados a no coincidir. El casual cruce de la vida de un chico "de provincias" y un capitalino a través del IRC en aquel momento y, fruto de ello, un intercambio de direcciones de msn, y más conversaciones, y más confidencias. El paso de días, semanas, meses. Y todo eso cambió en el dosmilcuatro. Al principio desapareció, y temí lo peor, pese a lo improbable. Con el tiempo, un buen día, se abrió de nuevo su cuenta y pudimos tener una última conversación de despedida, tiempo robado al destino. No recuerdo las razones que esgrimió, pero sé que parecieron sinceras. Simplemente supe que un retraso de minutos salvó su vida pero la mutó para siempre. 



     No, no busco la lágrima fácil, ni emponzoñar el recuerdo que tanto dolor produce. Recuerdo la indignación que sentí cuando aquel ministro de interior pretendía convencernos de quién había sido el responsable, más preocupado en su interés electoral que en el cargo que le daba sustento. Y aún hoy me hierve la sangre cada vez que intentan de nuevo volver con la misma milonga. 

     Hoy es día de recuerdos y ya he visto a los políticos pelearse por salir en primer plano en cada acto de inauguración de monumentos, ahora que estamos en época electoral -¡Cínicos!-. Hoy nuevas lágrimas se verterán por los que ya no están, tanto aquí como muy lejos. Pero el dolor sincero es aquel que, silente, deja un vacío en el pecho y el salado sabor de una lágrima en los labios cuando paseas por el retiro por el bosque de los ausentes.

viernes, 4 de marzo de 2011

¿Qué nos está pasando? (Post reivindicativo)

     Pido perdón porque normalmente pretendo hacer posts divertidos, pero no va a ser el de hoy. Ando desde hace un tiempo preocupado y sorprendido a partes iguales. Preocupado por ver en qué se está convirtiendo el mundo en el que vivimos, y sorprendido porque la gente no reaccione de ninguna manera (tal vez pasar de todo sea un modo de reaccionar, pero no lo veía así hasta el momento). La última noticia que ha hecho contacto en mi conciencia es algo, me vais a perdonar, un poco local. Resulta que, en Arteixo (el ayuntamiento pegado al mío, y que forma parte de la misma ciudad ya que Coruña es un ayuntamiento muy pequeño y se ha desparramado por los ayuntamientos colindantes) hay una  comunidad musulmana bastante importante, y de hecho hace poco tuvieron polémica por la construcción de una mezquita, ya que al parecer nadie la quería cerca. Ya de ese hecho podría ponerme a cortar mucha tela, pero lo que más me llama la atención es el contínuo martilleo de noticias sobre una niña de unos 13 años que acude a su colegio con hiyab, el pañuelo que las mujeres musulmanas llevan con frecuencia en la cabeza. El caso es que la dirección del centro, amparada en el consejo escolar (y en la AMPA, asociación de padres y madres de alumnos, que les va que ni pintados lo del AMPA porque ya hay que formar parte de un hampa para hacer lo que han hecho) ha decidido castigar a la niña por llevar el velo. Y no sólo eso, dada la resistencia de la cría a quitárselo, la han expulsado, solicitando a la vez el traslado a otro centro de la menor. A mí es que esto me deja alucinado. De modo que, aún no entiendo por qué razón, la chica no puede llevar un velo (no veo por qué las señoras de las aldeas gallegas hasta hace nada guardaban luto durante milenios y a todo el mundo le parecía normal, o llevaban siempre una pañoleta en la cabeza, que ya me dirán ustedes cuál es la diferencia), supongo que en el centro alegarán que es apología de la religión musulmana, y entonces lo que deciden es que se traslade... a otro centro? 

     Por supuesto que supongo que lo mejor es el traslado pero no por los chupatintas del colegio donde estaba, sino por la pobre criatura que ha quedado estigmatizada para siempre por culpa de unos dirigentes impresentables e irresponsables. Como irresponsable es, en este caso, la Xunta de Galicia, que ha decidido inhibirse alegando que el centro es autónomo y su normativa autoimpuesta está amparada por una ley estatal (qué raro que la culpa de algo la tengan otros, aún estoy esperando a ver cuándo los dirigentes gallegos son responsables de algo porque sino voy a llegar a la conclusión de que, ya que carecen de cualquier responsabilidad, debieran carecer igualmente de sueldo o dedicación). O los medios de comunicación, que se han puesto a hincar con saña sus mandíbulas sin pararse ni un momento a pensar en que SE TRATA DE UNA NIÑA, JODER!

     Perdón por el exhabrupto, pero es que luego la gente se rasga las vestiduras con esto del acoso escolar y yo no he visto mayor acoso escolar que este, propiciado por las propias instituciones y aplaudido y coreado por la comidilla de medios de prensa, radio, y televisión locales e, incluso, nacionales. ¿Nadie recuerda su infancia o es que todos nos hemos vuelto gilipollas? No voy a entrar en la polémica  ni en la crítica fácil de preguntarme si acaso nadie sabe que las mujeres musulmanas pueden tener la foto de carnet del DNI con el hiyab puesto, que no impide la identificación de las mismas, y que es, por todo ello, una parte fundamental de su personalidad. Eso me parece una obviedad, y además no es el fondo del asunto que a mí me escandaliza. Pero es que ver a los representantes de una sociedad, a sus educadores, y a toda una comunidad tirando piedras contra una pobre niña amparándose en una supuesta libertad religiosa, me abre las carnes. Las libertades no se imponen, se ejercen. Igual que el respeto. Y desde luego, me parece mucho peor que quien acosa a un menor sean los delegados de nuestra sociedad encargados de velar justamente por el correcto funcionamiento de las instituciones. Porque eso sólo traduce dos cosas: Que no hemos entendido nada de lo que significa ser libres, y que una sociedad que tiene unos líderes así de memos tiene necesariamente que ser una sociedad enferma.

     Me parece increíble la que están montando por un maldito trozo de tela. Y quién puede creerse que en esta misma tierra, hace mil años, se celebró un matrimonio gay de España, Y EN LA IGLESIA? Pues para que luego digan que todo es un avance. Ja!

miércoles, 23 de febrero de 2011

23-30-32

     Que es casi un bonito número capicúa. "Me llena de orgullo y satisfacción..." que diría su majestad, ese al que Me quiere entrevistar pero que Blogger parece ser que no le deja. Me llena, decía, de orgullo y satisfacción el echar la vista atrás y pensar en lo que en este país hemos llegado a hacer (aunque no siempre cualquier tiempo pasado fue mejor) durante la transición y los años que la sucedieron. Si hay un período histórico que me gustó estudiar en su momento fue ese justamente (y gracias al cual saqué un memorabilísimo diez en selectividad, que fue la última vez en que saqué tal nota, cosas de escoger mal la carrera, jajaja).


     Pero este post no va a ser un coñazo macabeo sobre los acontecimientos que tuvieron lugar hace treinta años, entre otras razones porque yo sólo contaba con dos años y no recuerdo absolutamente nada de eso. No hablaré de la retransmisión tan meritoria que realizó la cadena SER en aquel momento, ni del cámara de TVE que continuó grabando, ni del arrojo de los fotoperiodistas que disparaban las cámaras para acallar las armas, ni del valor de Suárez, Carrillo, y Gutierrez Mellado, que fueron los tres únicos diputados que no se tiraron al suelo cuando arreciaron las balas, ni de Fraga enfadado clamando que aquello era algo intolerable. No hablaré de cómo se activó el gobierno provisional de los subsecretarios, ni de cómo un país entero se paralizó temblando temiendo despertar de un sueño de tres años llamado libertad.

     Y no lo haré justamente porque no hace falta. Porque con cada gesto de todos y cada uno de ellos contribuyeron a que un país que empezaba a soltarse de los lastres de cuatro décadas de silencio pudiera seguir avanzando hacia el mayor período de paz que la historia recuerde. Y porque su memoria sirve para rememorar el valor de la política y del periodismo bien entendido. Hoy, treinta años después, hemos podido ver en el hemiciclo, el mismo que se guarda en sus paredes las cicatrices de los disparos del ayer, a la mayoría de los diputados aún vivos de aquella fecha. Y aunque a ellos les importe un pimiento, desde aquí quiero rendirles mi más sincera gratitud. Y a "La Ventana" de Gemma Nierga, por lograr emocionarme con su retransmisión desde el Congreso de los Diputados en un día como el de hoy.