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viernes, 2 de diciembre de 2011

Maktub

     Maktub es una palabra árabe que significa "está escrito". Maktub es también un grupo musical que se formó en los años 90. Y Maktub es, desde hoy mismo, una película de lo más recomendable para cualquier persona que tenga corazón e, incluso, para aquellos que a veces pensemos que lo hayamos perdido en alguna esquina. No os la voy a destripar. Sólo diré que contiene risa, contiene drama, contiene ternura y ayuda a reflexionar sobre quién somos, y cómo cambiando un poco nuestro punto de vista, podemos cambiar radicalmente todos los ejes sobre los que nuestra vida pivota. 

     En fín, es que estoy que no me lo creo. Me han invitado a un preestreno. Y me siento superimportante, jaja. Yo es que nunca había ido a uno, es lo que tiene ser tan cateto y vivir en una ciudad en los arrabales de la península. No sé si habéis ido alguna vez a un preestreno. Es como ir a ver una peli de cine. Vale, de hecho, es ver una peli de cine. Dicen que en los sitios más cool llegan a ir los actores principales y después incluso puedes hacerles una foto o hablar con ellos, pero claro, eso será en la capi, porque aquí en vez de alfombras rojas -que no hay salvo para entrar en un pub llamado Twenty Century Fox- debieran ponernos un toldo para no empaparnos, que el agua ya se sabe que sienta fatal a la pluma aunque a mí eso no me preocupa porque yo de eso no tengo, jajaja.
     Así que ahí me puse yo en mi butaquita, en modo sandwich entre el chico que me invitó y una tipiña que me miraba de soslayo mientras los lagrimones me iban cayendo a chorretones durante la peli. Y es que yo en esta vida he visto tanto dolor ajeno que soy como una magdalena en cuanto me ponen una música un poco ñoña y una historia bonita. Pero hoy me he superado. Me ha hecho llorar hasta un rap, que debe ser lo más inesperado que uno pueda echarse a la cara escuchando rap. 

     En fín. que os la recomiendo encarecidamente. No sólo por la memorable interpretación del niño protagonista, ni de los siempre fieables actores que la interpretan (de Rosa María Sardá a Aitana Sánchez Gijón, pasando por Jorge García -sí, sí, el de "Lost"- en un entrañable papel secundario, jajaja), sino porque además la historia se encuentra fantásticamente bien hilada. Tanto que me he olvidado por unas horas de que tengo dos dedos de la mano izquierda rotos, que está visto que la derecha lo domina todo. O de la semana en la que he tenido que trabajar más de doce horas seguidas diarias, por no hablar de no poderme coger una baja porque estoy con contratos temporales. Hala, ya me he quejado, si es que soy tan previsible... jajajaja. Hala, besos y a cuidarse, picarones!!!

martes, 27 de septiembre de 2011

Obra de arte

     Iba a haceros otro post, bueno, de hecho está ya hecho en mi cabeza pero sin escribir en el ordenador, jajajaja, pero estaba terminando de cenar cuando en "La 2 Noticias" han hablado de esto. Y es que resulta que, a tenor del post de ayer, supongo, a algún iluminado se le ha ocurrido hablar de la exposición que sobre la letra que me da nombre han inaugurado a finales del mes de agosto en la ciudad más Zetera de las que hay en España: Zaragoza. 

     Con 97 obras expuestas, "Proyecto Z" es una galería de arte que versa sobre la Z, última letra del abecedario y primera en vuestros pensamientos nocturnos, jejejeje.Los 97 autores han partido de esa idea y se han inventado desde camas hasta collages, que a mí siempre me han parecido las obras plásticas más cutres porque al fín y al cabo el copy paste se puso de moda cuando estábamos en la guardería y nunca pensé que nadie pudiera ganarse la vida así, jajaja.

     Pues eso, quien quiera verme casi cien veces, que ya es mucho ver, puede pasarse por la segunda planta del Centro de Historias de Zaragoza hasta el 6 de Noviembre. Y, si no os apetece ir porque allá en Zaragoza hace mucho calor, o porque no puedan ustedes acercarse hasta allí, aquí dejo un enlace a una galería de varias fotos y un comentario más detallado de la exposición.

     Por cierto que os informo también de que Zaragoza es una de las tres ciudades con peor calidad del aire del estado español, según un informe que ha hecho público la OMS. Para que luego digan que este blog no es cultural! Y yo ahora me quedo con un post medio cocinado en la recámara, que mañana os postearé. Porque tengo taaaaantas cosas que contarrrr....

martes, 21 de junio de 2011

arde, lvcvs...

... y LVCVS ardió. Vaya si ardió!


     Hace muchos, muchos años atrás, allá donde los milenios pierden su nombre, existía el dios celta Lugh, y en su honor se bautizó un lugar. Con el tiempo, en el lugar se hicieron casitas, la gente vivía feliz yendo a lavar al río y a pastar con sus caballos por el heno de los prados. Y un día, allá por el año 25 a.C., plof! llegaron unos señores envueltos en sábanas blancas de seda y tul, y sometieron -supongo que no sin ciertas rencillas- a aquellas gentes para doblegar su voluntad. Y más o menos, así fue como nació Lugo, la primera ciudad de la Gallaecia romana.

De una de estas Celtas me enamoré. Y de dos romanos también pero no les hice foto por miedo a perder la dentadura
     Y dos mil años más tarde, a la concejal de juventud (me niego a decir concejala igual que no digo concejalo) del Ayuntamiento de Lugo se le ocurrió la feliz idea de celebrar la fundación de la ciudad al principio del verano. De todos es sabido la tradición que el San Juan tiene en nuestras tierras (y de lo que hablaré el jueves o el viernes para contaros lo que es un San Juan en la playa de Riazor, que ya estoy acumulando maderita), y si no lo sabéis os lo digo yo, el San Juan se vive a lo grande por aquí. Así que supongo que de ahí vendrá lo del "arde", y la fecha, dado que se celebra en torno al fin de semana anterior a la noche de San Juan. El caso es que la ciudad vieja lucense (¿será lucensa?), rodeada toda ella por la muralla romana, Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000, se llena de actuaciones, con sus druidas, sus soldados romanos, sus bodas celtas, sus caballos, sus gladiadores, su bacanal y sus campamentos... y su gente. Mucha, mucha, muchísima gente. Que en Lugo hay poco más de cien mil personas normalmente, pero en las dos últimas ediciones ya han logrado casi el millón de visitantes, según la wikipedia.


Aquí tenéis al percebeiro al que entrevistaron. Y a su lado a Antón Reixa y a mi queridíiiisima Gemma Nierga. Ays, qué mujer! Y del baño que compartí con Juan José Millás no os hablaré más porque no es plan.

     Yo no es que no me fíe de la Wiki, es sólo que a veces no es real. Pero... este viernes, como dije en mi anterior post, el más cutre que en el mundo se haya escrito, y después de ver a Lendoiro paseando sus orondeces por el programa "La Ventana" (mientras yo pensaba que tendrían que traer al percebeiro al que habían entrevistado previamente a ver si él era capaz de desincrustarlo del sillón de la presidencia del Dépor, pero eso ya es harina de otro costal), me fui a Lugo a cenar con dos amigas. Ellas me compraron el disfraz de romano, porque una de las características del arde lucus es justamente que una fiesta de romanos y celtas necesita eso, celtas, y romanos, así que la gente, vía ayuntamiento (que entrega telas precortadas si se solicitan) o vía hipermercados chinos, se viste de romano o celta, según gusto...y hala! a tomar la calle! De cómo me lo pasé no hablaré mucho porque tampoco estuve mucho tiempo, aunque me reencontré con viejos amigos, algunos de ellos que hacía más de diez años que no veía, y me enamoré de dos romanos con cuerpos de escándalo y de una celta que jugaba con fuego mientras berreaba y lucía su chepa...  mientras un niño me preguntaba dónde llevaba yo la espada y la única respuesta que se me ocurrió no me pareció apta para menores así que me la callé. Os dejo algunas fotos de los que por allí había, aunque no hagan justicia.

     Yo este año no me quedé más que unas horas porque al día siguiente me vestí de esclavo y me puse a trabajar. Pero el año que viene... el año que viene... Lvcvs, arderá!

lunes, 11 de abril de 2011

Ander


     Asistí hace unas horas al estreno en mi ciudad de una película con tal título que fue premiada en el Festival Madrid Visible 2010 y que, en su palmarés, reúne casi una treintena de premios internacionales. Dirigida por el coruñés (así de agarrados al terruño somos por aquí) Roberto Castón, Ander nos muestra una visión de los afectos y su expresión en el muchas veces represivo mundo rural. Porque si es duro salir del armario en medio de una ciudad (no digamos de una ciudadita como coruña), qué os voy a contar si hablamos de un pueblo al que el pan llega en furgoneta cada dos o tres días.

     Yo, que he vivido mucho tiempo en un pueblín de Asturias, allí entre vacas y praderas, sé bien lo que puede ser eso. Claro que a estas alturas también sé que puedo vivir a gusto desde en la metrópolis más grande del planeta hasta en un pueblo apartado de la mano de Dios, porque en ambos sitios he pasado largas temporadas y he estado a gusto. Pero no voy a hablaros de mi vida ni de la película que son dos historias que no os quiero desvelar

     De lo que sí voy a hablar, aunque someramente, va a ser del acto en sí. Todo comenzó cuando llegamos allí mi amigo P. y yo, y nos colocamos en segunda fila justo delante de tres señores a los que P. describió como "la sección de los jubilados, que es nuestro sitio". La proyección era el acto de clausura del festival Coruña Visible, de cine de temática de ese colectivo que se ha dado en llamar LGTB (en el que falta la A de Asexuales, dicho sea de paso, jajajaa). Antes de empezar, hubo unas pequeñas charlas dirigidas por Mon Santiso, que no sé si es gay o no pero que lucía un moreno que se ve que ha ido a las playas estos días (o al solarium, jajajaja). Luego habló el alcalde, que era el jubilado que teníamos justo delante según P. y que es anestesista de profesión, como bien demostró sedándonos un poco a todos sin necesidad de fármacos. Hasta que alguien del público perdió el norte y empezó a criticarle por no hablar en gallego a lo que, muy sabiamente, respondió el alcalde que ese era un acto para exaltar la libertad, y libertad también es ver una película en euskera o hablar en castellano si le apetece -a lo que la mayoría respondimos con un aplauso porque yo defiendo el gallego como el que más pero no tolero que me impongan ningún idioma, será porque como dice Parmenio soy un iconoclasta, jajajaja-. Luego habló el organizador, el mismo que organizó el Festival Madrid Visible 2010, que a este paso vamos a convertirnos en el nuevo Sitges de la península ibérica y yo ya me emociono sólo de pensarlo (porque seré asexual pero no idiota). También en castellano, por cierto, pero a él le excusó la señora que gritaba, supongo que porque era de Madrid (el señor, no la de los gritos que esa era autóctona), jajaja. Claro que podría haberle protestado por no hablar en chulapo o en cheli, aunque esos no sean idiomas oficiales. Y finalmente, habló el tal Roberto Castón, que mandó su discurso a tomar viento dejándose el papel en una repisa detrás de él e improvisándolo para decirnos que lo importante de la película son los actores, y que el peso de la historia lo llevan encima tres personajes, dos chicos y una chica, aprovechando para darle las gracias a la actriz coruñesa que le daba vida y que por allí andaba. Lo siento, pero no recuerdo su nombre, jajajaja. Pero os dejo un enlace aquí para quien tenga más curiosidad por el film.

     Luego, faltando media hora para el final de la película, el alcalde y dos acompañantes debían tener diarrea sincronizada porque salieron escopetados hacia la puerta lateral de la que sólo uno volvió, supongo que porque tendrían una cena o alguna cosa así. Pero vaya, que pese a estar prohibidas las inauguraciones esto sonó a acto electoral que te cagas. Veremos si el año que viene, que no hay elecciones municipales, se repite este festival. Aunque, la verdad, yo sigo teniendo muy claro quién me ha dado el derecho de casarme y quien presume de querérmelo quitar (verás tú como Kotei y algún otro protestan por esta frase, jajaja). Por más que con quien realmente terminé casado sea con el banco y su hipoteca, jajajaja.

jueves, 7 de abril de 2011

Mil a Gritos

Tan mona, la milagritos con su bolso a juego con la faldita y todo... Gritemos, gritemos todos juntos!


     Coruña es una ciudad pequeña. Y por tanto, tiende al sopor y al aburrimiento para las almas inquietas. Por ello, el truco es conocer a mucha gente, moverse mucho, para no perderse las cosas que hay y puedan ser interesantes. 

     Este fin de semana se celebró la segunda edición del Milagritos (o Mil a gritos) Showroom, que es una propuesta que empezó el año pasado y fue tan exitosa que se exportó a otras ciudades españolas. Consiste, básicamente, en llenar las habitaciones de un hotel (el Hotel Moon, para más señas) con artistas y artesanos de lo más diverso, de la zona y de sitios tan dispares como Málaga, Barcelona, o incluso Finlandia. 

Y Zeta dejó su huella. Aunque fuera en pequeñín XD
     En realidad, a quien le debo la invitación es a Have a Nice Day, puesto que ella fue ya el año pasado una de las encargadas de poner en marcha esa iniciativa, aunque sólo fuera por lo mucho que se movía en el Facebook de aquellas. Así que el sábado a las once de la mañana, y justo antes de salir de peregrinaje surfero (no veais la de tiempo y gasolina que requiere esto de meterse a surfear) durante el resto del día, pasamos por allí a ver qué había. Y me gustó. Tanto, de hecho, que el domingo repetí y, esta vez sí, compré un bollo finlandés de chocolate que aún no comí porque está tan bonito, con su flor de azúcar hecha a mano y todo que me da pena destrozarlo (mañana lo desayunaré, supongo) y un babero, no porque tanto se activen mis papilas gustativas contemplando el bollo descrito previamente, sino porque en unos días Stewa (la hija de mi primo y su esposa, de la que creo que un día ya hablé y expliqué que debía su nombre-no-oficial a que al verla en la ecografía les parecía que tenía los ojos muy separados y temieron por un momento que les saliera cabezona como Stewee el de "Padre de Familia") saldrá a comerse el mundo y a desvelarnos a todos si su madre podrá volver a cerrar las piernas o no, jajajaja. 

Y ahora ya podrán llamarme zampabollos, jajajjaa. Por cierto, sabéis de dónde viene lo de ser bollera? De andar con bueyes! Hay que ver de lo que se entera uno cuando lee! Así que supongo que lo correcto será decir boyera, no?
     Y así, entre bollos, surf, y poner la lavadora, pasan mis horas. Que para qué voy a hablaros del trabajo si ya bastante chollo tengo con él todos los días, jajajajajajaja. 

     Os dejo, que mañana, como no!, tengo charla a la tarde.

martes, 5 de abril de 2011

El asador de pollos (o historias de un gimnasio urbanita)

Un ejemplo del sol que puede hacer aquí
     Ya sabéis todos que voy al gimnasio, y si no lo sabéis os lo digo ahora. Lo que no sabía el arquitecto que lo diseñó (y eso es porque hay mucha gente a la que se le olvida) es que en Galicia de vez en cuando hace calor e incluso, a veces, sale el sol. Así que lo diseñó todo muy bonito con su hormigón y su ladrillo visto, sus cristaleras, sus aulas amplias, su pistita polideportivita y todo, pero se olvidó de ponerle ventanas. Y claro, eso es una cagada de las gordas si encima hay una piscina climatizada y el gimnasio está más masificado que el brazo de Vin Diesel. Así que desde abril y hasta octubre no hay quien aguante sin achicharrarse.

     Que a lo mejor es algo hecho adrede para aprovechar el efecto sauna y hacernos sudar desde que llegamos a la taquilla, porque en ese caso lo han hecho genial. El problema empieza cuando los jubiladitos empiezan a caer como moscas al pasar de los treinta grados dentro del edificio, cosa que como ya dije suele suceder a partir de abril. Digo lo de los jubilados porque ellos forman una de las tribus gimnásticas mayoritarias, junto con los cachimanes y las cachiwomanes de las que quienes algún día hablaré. Y es que es curioso, pero en el momento en que la sauna deja de estar más caliente que la propia sala de máquinas (ni que fuéramos un submarino), la récua de señores en edad de merecer que se mudan de la sauna al nuevo cocedero es significativa. Igual es cuestión de tener el termostato averiado, que con los años nunca se sabe (ay, vaya si lo noto yo!), pero a mí me parece que es por simple economía biológica y ganas de ahorrar energía, aplicando el segundo principio de la termodinámica que ya conocéis (ese del "la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma"). NOTA MENTAL: COMPROBAR LUEGO QUE TAL ES EL ENUNCIADO DE LA SEGUNDA LEY DE LA TERMODINÁMICA.

Bueno, esta foto la he robado de un blog que parasito en silencio, os dejo el enlace aquí
     Otro principio de la termodinámica dice algo así como que la energía se disipa en calor (la entropía, aunque eso no era una bebida?) y se ve que al llegar el buen tiempo no sólo hace calor en el gimnasio, sino también fuera y la gente ha debido de empezar a probarse los bañadores y bikinis del año pasado y de paso a llevarse sustos. Así que de repente el ya de por sí masificado edificio se ha vuelto aún más masificado y hemos pasado del brazo de Vin Diesel al de Schwartzie en sus mejores tiempos, por seguir la analogía. Y eso, aparte de ser un coñazo que te cagas, permite continuar mis investigaciones sociológicas del comportamiento humano. Como el mundo del vestuario, con su gente huntándose crema que parece que sea un concurso de belleza o una peli calentorra, o el de las duchas con esas jugadas tipo te-miro-me-miras-nos-miramos, aunque a mí eso no me pasa, pero yo lo sé porqué me lo han contado, jajaja.
     Lo malo de todo eso es el trajín horario que condiciona. Porque claro, cuando la gente decide ir toda a la vez pasa que no cabemos. Así que ahí me tenéis a mí, a las cinco de la tarde con un sol de justicia y un calor que los grajos deben estar volando en la estratosfera o esquivando a la estación orbitaria internacional, dándolo todo, para luego correr deprisa a por la tabla de surf y encima de meterte ese ritmo criminal, luego llega tu familia y te dice que debes ser muy malo haciendo surf porque en dos años sigues poniéndote de pie con la misma facilidad que al principio, a lo que yo respondo que no es que sea torpe ahora, sino que ya era muy hábil antes, jajaja.

     Así que esa es la razón por la que he abandonado el blog, y los blogs amigos de paso, porque no doy a basto. Pero de perdidos al río, queridos míos. He decidido volver con fuerzas renovadas. Porque no voy a pasar de aborto de surfista. Pero al menos gracias al blog ahora sé -otra vez- que el principio de la termodinámica que dice que la energía no se crea ni se destruye, es, en realidad, el primero. :P

domingo, 27 de marzo de 2011

Niemeyer (o cómo a Avilés le ha salido un champiñón)

     Hace unos años (1989) le fue concedido a Niemeyer (Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soares Filho, os dejo un enlace a la Wikipedia aquí) el Premio Príncipe de Asturias de las Artes por toda su carrera como arquitecto. Discípulo de Le Corbusier, es conocido como el "arquitecto del hormigón" ya que siempre ha defendido su maleabilidad a la hora de crear nuevas formas, especialmente curvas, en el diseño de sus edificios. Su mayor hito, pero no el único, fue el de crear el diseño de los edificios para la otrora capital de su país natal, Brasilia, que por si no lo sabéis es una ciudad completamente artificial (bueno, vale, cuál no tiene algo de artificial, jajaja, porque no creo que supere a Las Vegas en eso) diseñada en la década de los cincuenta.

     En fín, que me desvío, como agradecimiento al galardón y en deferencia al pueblo de Asturias, Niemeyer regaló el proyecto de un complejo cultural para realizar en la otrora industrial ría de Avilés, que empieza a ver la luz del final de un muy largo túnel en el que sus ruinas industriales no han encontrado mejor uso que ser pasto del óxido y el olvido. Y lo han hecho inaugurando este fin de semana el llamado "Centro Niemeyer", un complejo de cuatro edificios entre los que destaca el observatorio que sobre la ría se erige como torre vigía de la actuación realizada. Con forma de nave alienígena o de champiñón, para gustos, deja a sus pies una gran plaza con capacidad para albergar a diezmil personas cómodamente, de modo que el auditorio (que casi llega a las mil plazas de aforo) pueda ampliarse hacia ella al tratarse de un auditorio funcional. Bueno, vale, hablo de oídas porque -aún- no la he ido a ver, pero ya me muero de ganas desde hace meses. Exactamente, desde que Brad Pitt se vino a verla, porque, ya puestos a descubriros facetas secretas, os diré por si no lo sabéis que el señor Pitt es arquitecto, y lo mismo cincela un edificio que se cincela la cara o ese cuerpo serrano que lució en Troya.

     La verdad que ver Avilés desde fuera espanta un poco o un mucho, pero a nadie que no la conozca atrae. El problema está, supongo, en que su belleza más importante radica en su zona vieja, totalmente peatonalizada y que siempre puede merecer una breve visita. La inauguración del Centro Niemeyer, que ya lleva años programando su actividad cultural, y la prometedora rehabilitación que traerá consigo de la ría más artificial de todo el principado (pero no la única) no harán sino aumentar el interés por visitar este rincón que, de otro modo, pasaría totalmente desapercibido para el común de los mortales, entre los que -a veces- me encuentro. Yo iré este verano, supongo. ¿Y vosotros, os apuntáis?