Maktub es una palabra árabe que significa "está escrito". Maktub es también un grupo musical que se formó en los años 90. Y Maktub es, desde hoy mismo, una película de lo más recomendable para cualquier persona que tenga corazón e, incluso, para aquellos que a veces pensemos que lo hayamos perdido en alguna esquina. No os la voy a destripar. Sólo diré que contiene risa, contiene drama, contiene ternura y ayuda a reflexionar sobre quién somos, y cómo cambiando un poco nuestro punto de vista, podemos cambiar radicalmente todos los ejes sobre los que nuestra vida pivota.
En fín, es que estoy que no me lo creo. Me han invitado a un preestreno. Y me siento superimportante, jaja. Yo es que nunca había ido a uno, es lo que tiene ser tan cateto y vivir en una ciudad en los arrabales de la península. No sé si habéis ido alguna vez a un preestreno. Es como ir a ver una peli de cine. Vale, de hecho, es ver una peli de cine. Dicen que en los sitios más cool llegan a ir los actores principales y después incluso puedes hacerles una foto o hablar con ellos, pero claro, eso será en la capi, porque aquí en vez de alfombras rojas -que no hay salvo para entrar en un pub llamado Twenty Century Fox- debieran ponernos un toldo para no empaparnos, que el agua ya se sabe que sienta fatal a la pluma aunque a mí eso no me preocupa porque yo de eso no tengo, jajaja.
Así que ahí me puse yo en mi butaquita, en modo sandwich entre el chico que me invitó y una tipiña que me miraba de soslayo mientras los lagrimones me iban cayendo a chorretones durante la peli. Y es que yo en esta vida he visto tanto dolor ajeno que soy como una magdalena en cuanto me ponen una música un poco ñoña y una historia bonita. Pero hoy me he superado. Me ha hecho llorar hasta un rap, que debe ser lo más inesperado que uno pueda echarse a la cara escuchando rap.
En fín. que os la recomiendo encarecidamente. No sólo por la memorable interpretación del niño protagonista, ni de los siempre fieables actores que la interpretan (de Rosa María Sardá a Aitana Sánchez Gijón, pasando por Jorge García -sí, sí, el de "Lost"- en un entrañable papel secundario, jajaja), sino porque además la historia se encuentra fantásticamente bien hilada. Tanto que me he olvidado por unas horas de que tengo dos dedos de la mano izquierda rotos, que está visto que la derecha lo domina todo. O de la semana en la que he tenido que trabajar más de doce horas seguidas diarias, por no hablar de no poderme coger una baja porque estoy con contratos temporales. Hala, ya me he quejado, si es que soy tan previsible... jajajaja. Hala, besos y a cuidarse, picarones!!!










