Anonadado me hayo desde que ayer descubrí que mi nick puede ser tenido en cuenta como parte integrante de una banda delictiva mexicana de la que uno de sus dirigentes cayó ayer víctima de una redada policial. Los Zetas, al parecer (Wikipedia dixit) se dedican nada menos que al robo de coches, extorsión y secuestro. Ahí es nada.
Tan asustado me dejó la situación que ya me imaginé a sus correspondientes hackers indagando mi pasado por el blog alante. Y como no quiero pensar en ello porque me da yuyu, me fui corriendo a leer las noticias de hoy. De todas ellas, no voy a comentar la economía, ni las broncas políticas ni nada de todo eso que puede pasar en cualquier sitio, no. Os enlazo esta noticia de "La voz de Galicia" para que veais cómo se las trata aquí la policía y la empresa de autobuses muninipal (Compañía de Tranvías de La Coruña, es su nombre entero). Resulta que un buen día un conductor a punto de ser arrollado por el autobús se dió un topetazo contra otro vehículo estacionado (cosas de que los Zetas no actúen en mi país). Para reclamar hizo una fotografía de la matrícula del autobús por la parte trasera, pero al llamar al día siguiente la compañía de Tranvías le explicó que aquel autobús no existía. Quiso la diosa fortuna que lo volviera a encontrar al día siguiente, y comprobó que realmente tanto el número del autobús como la matrícula coincían. Finalmente descubrió que la matrícula delantera y la trasera no coincidían, dio aviso a la policía local y ésta lo ignoró completamente.
Así que el bueno del señor ha hecho un fotomontaje y lo ha enviado al periódico. ¿Alucinante? Sí. Pero si en esta ciudad podemos tener un martillo hidráulico perforando la calle durante un par de semanas todas las noches desde las once hasta las siete y media de la mañana (tan real como os lo cuento), no sé por qué nadie se va a sorprender...








