jueves, 20 de enero de 2011

Destitulado

     Anonadado me hayo desde que ayer descubrí que mi nick puede ser tenido en cuenta como parte integrante de una banda delictiva mexicana de la que uno de sus dirigentes cayó ayer víctima de una redada policial. Los Zetas, al parecer (Wikipedia dixit) se dedican nada menos que al robo de coches, extorsión y secuestro. Ahí es nada.

     Tan asustado me dejó la situación que ya me imaginé a sus correspondientes hackers indagando mi pasado por el blog alante. Y como no quiero pensar en ello porque me da yuyu, me fui corriendo a leer las noticias de hoy. De todas ellas, no voy a comentar la economía, ni las broncas políticas ni nada de todo eso que puede pasar en cualquier sitio, no. Os enlazo esta noticia de "La voz de Galicia" para que veais cómo se las trata aquí la policía y la empresa de autobuses muninipal (Compañía de Tranvías de La Coruña, es su nombre entero). Resulta que un buen día un conductor a punto de ser arrollado por el autobús se dió un topetazo contra otro vehículo estacionado (cosas de que los Zetas no actúen en mi país). Para reclamar hizo una fotografía de la matrícula del autobús por la parte trasera, pero al llamar al día siguiente la compañía de Tranvías le explicó que aquel autobús no existía. Quiso la diosa fortuna que lo volviera a encontrar al día siguiente, y comprobó que realmente tanto el número del autobús como la matrícula coincían. Finalmente descubrió que la matrícula delantera y la trasera no coincidían, dio aviso a la policía local y ésta lo ignoró completamente.

     Así que el bueno del señor ha hecho un fotomontaje y lo ha enviado al periódico. ¿Alucinante? Sí. Pero si en esta ciudad podemos tener un martillo hidráulico perforando la calle durante un par de semanas todas las noches desde las once hasta las siete y media de la mañana (tan real como os lo cuento), no sé por qué nadie se va a sorprender...

Viaje al futuro

... o "Cuento a propósito de la Ley Sinde"

     Ricardito Castro era un niño muy espabilado. Algo alocado, muy preguntón, un poco traste y bastante hablador. Un día, estando en el colegio, la CPU maestra (habían pasado ya prácticamente cien años desde que aquel primer prototipo de escuela sin maestros se había puesto en marcha en lo que por aquel entonces se llamaba Florida) explicó la regulación de la red que interconectaba el mundo, el por qué había que pagar por las consultas y descargas de datos, la restricción de acceso a la información y cómo la ausencia de regulación estricta había abocado al cierre del primer proyecto similar que había existido un siglo atrás, y que se conocía como el "colapso de la revolución internet". Mientras la CPU maestra exponía gráficos y diagramas, melodías y luces de todos los colores se proyectaban sobre la pantalla digital tridimensional, Ricardito se revolvía nervioso en su asiento. Finalmente, haciendo acopio de todas las fuerzas que un niño inconformista de apenas 12 años podía tener, pulsó el botón de pregunta, señalado por una tecla roja.
     De la unidad central de procesamiento maestra surgieron varios chisporroteos, y la proyección tridimensional se interrumpió momentáneamente, pasando por unos minutos a publicidad. Mientras un anuncio de Lipoesbelt mantenía ocupadas las mentes del resto de los niños de clase (la mayor parte de ellos concebidos mediante selección genética de sus progenitores, para lograr un mayor coeficiente intelectual y un mejor rendimiento en pruebas físicas), la CPU se dirigió al pupitre electrónico de Ricardito dispuesta a responder a su pregunta. "¿Dime, Ricardito, cuál es tu duda?"

     -Verá, señor CPU. No entiendo los motivos que llevaron al conocido como colapso de la revolución internet. Bueno, yo, en realidad, es que no entiendo por qué era una revolución...

     -Internet, mi querido alumno, era una red de acceso a la información que conectaba múltiples ordenadores por todo el mundo, similares a mí mism@ aunque obviamente mucho más rudimentarios. Se denominó "Revolución" porque, antes que ella, la gente accedía a la información consultando en grandes edificios llamados bibliotecas (hoy día los hemos reciclado en centros comerciales y gimnasios en su mayor parte), y durante el tiempo de ocio, lo único que existía eran juegos tradicionales, concursos de bailes regionales y una cosa que llamaban televisión, muy similar a la Tridivisión que hoy día tenéis en vuestros domicilios

     -Pues vaya aburrimiento. Sigo, de todos modos sin entender por qué se "colapsó" todo aquello si tan bien estaba.

     -Sencillamente, Ricardito, porque todo era gratis. La gente robaba información y los productores dejaban de tener beneficios, así que finalmente los gobiernos decidieron cerrar internet y refundarla en la red que hoy día conocemos. 

     -Pero no es posible... - exclamó Ricardito, abriendo los ojos hasta que casi se le salían de las cuencas- ¿Cómo iba todo a ser gratis? ¡Así no habría forma de que los músicos pudieran vivir, o que los actores pudieran cobrar sueldos por sus trabajos! ¿Está usted bromeando? ¿No tendrá algún circuíto suelto, CPU maestra?

     -Ya ves, Ricardito. Es tan obvio que cae por su propio peso! ¡Sería tan absurdo como pensar que aquello que en aquel entonces se llamaba televisión hubiera alguna vez podido ser rentable! Por eso se sustituyó por la TDT de pago y, finalmente, por la Tridivisión que hoy día poseemos. ¡Estaban locos nuestros ancestros! ¡Cultura gratis, y generando beneficios!

     Ricardito Castro se volvió a sentar de nuevo, cómodo, en su asiento, y continuó atendiendo con fruición a la nueva lección de la CPU maestra. Ésta sí era gratis, generosamente donada por el Sindicato de Empresarios.

miércoles, 19 de enero de 2011

Paralelepípedo

     Ya en alguna ocasión he hablado de aquella malograda serie de finales de los noventa que se llamaba Ally McBeal y de su personaje Bizcochito (John Cage, interpretado por Peter MacNicol y del que ya os he hablado en otro post). Entre las múltiples excentricidades que lo adornaban, una de las primeras y que más tiempo duró era el que, cuando se encontraba ante una situación estresante y comenzaba a tartamudear, venía a su mente una palabra (Popinski).

     Pues resulta que, de un tiempo a esta parte, viene a mi cabeza cuando me disperso (lo cual sucede a menudo) una palabra que desde que aprendí en el colegio con mi profesora Rosario (que la pobre la endiñó hace ya unos cuantos años) se quedó grabada a fuego en mi memoria. Nunca hasta hace no demasiado tiempo supe bien por qué, pero ultimamente he descubierto que esa palabra viene a mi memoria cuando algo me aburre, me sobrepasa o simplemente mi cerebro se va de paseo. ¿Que una compañera de trabajo empieza a hablarme de su marido perfecto, sus hijos perfectos y su torneo de golf perfecto? Pues yo a lo mío: paralelepípedo. ¿Agobiado por la lectura de un artículo en inglés que parece que no hay quien termine y con un párrafo de veinte, veintuna, veintidos líneas? Paralelepípedo. ¿Mucha cola en la carnicería? Paralelepípedo. 
     El asunto ha llegado a cotas insospechadas. Ahora hasta cuando escucho el "Panamericano" pienso en paralelepípedos, especialmente en el rectángulo que siempre me pareció el más simplón de todos ellos. O a lo mejor es el más vago porque es el más gordo (¿o igual sólo es cuando está tumbado?). El otro día hablando con mi jefe (bueno, hablando mi jefe y yo escuchando), ví mis labios despegarse y mi lengua jugar con mis dientes pronunciando en suave voz un "paralelepípedo" claro como el agua de una fuente. Menos mal que me espabilé a tiempo y todo terminó camuflado en un simple carraspeo. 

     Pero ahora estoy agobiado. ¿Y si termino en un proceso de metamorfosis kafkiana y me levanto un día siendo una figura geométrica? o peor aún... ¡profesor de dibujo técnico!

El ojo crítico

     Hoy ando con una sensación agridulce. La verdad, si os soy sincero, estoy encantado con que mi blog vaya viento en popa (me ahorraré comentarios chavacanos con la popa), ya sois 21 (+1) seguidores, y si todo sigue como hasta ahora supongo que en unos tres días llegaremos a las 5000 visitas, que es una cifra nada desdeñable para un cutreblog sin encabezamiento y de apenas un mes y medio de vida. Además hoy me llevé la gratísima sorpresa de tener diez nuevos comentarios en los dos últimos posts, y eso en realidad es lo que más me gusta del blog, porque es lo más interactivo. 

     Tanto me gusta que, al salir del trabajo, quedé con un buen amigo para tomar una cerveza y, hora y pico más tarde, le expliqué que me tenía que ir porque quería actualizar mi blog. ¡Nunca tal fixera! (la traducción más adecuada sería "en buena hora se me ocurrió tal idea"), porque después de una perorata sobre mi prioridad con ir al gimnasio, entró con el movil a cotillearme el blog. Es por eso que no me apetece tener el blog lleno de gente conocida, pero hay algunos amigos selectos a los que se lo he dicho (muchos de los cuales se rieron de lo lindo en la borrachera del sábado pasado viendo mis fotos de las rebajas...), porque en realidad yo esto me lo he montado para ver si conozco a gente interesante (aunque no sea en persona, me vale en espíritu, ahora sólo me falta que la abuela fantasma de alguno se me aparezca y todo, jajaja), porque llegada mi edad es dificil conocer a nueva gente y más en una ciudad pequeña (pero eso sería otro post que no pienso escribir ahora).

     En fín, que mi -crítico- amigo P. (le llamaré así porque le gustaba un pato) se puso a mirar mi blog diciéndome que no le gustaba porque todo era como muy gay y blablabla. Esa hubiera sido una crítica constructiva de no ser que ya me la había hecho antes de haberlo visto. Pero hoy lo vio. Y aquello fue el acabose.

     Porque vale que hay alguna foto de algún tío ligerito de ropa, pero más o menos fui campeando el temporal... hasta que llegó a la felicitación navideña. Y me han caído comentarios desde compararme con una prostituta en foto cutre y pose supuestamente insinuante hasta el video de Pedro J. y Exuperancia (video que, dicho sea de paso, parece ser que sólo yo no ha visto en todo el país, aunque sé que es el vídeo de un director de un periódico acostándose con una prostituta y que en su momento motivó el cierre de un programa de éxito llamado "Crónicas Marcianas", que en este planeta vivo aunque sea a tiempo parcial). Hasta me dijo que parecía la foto de una fulana cualquiera! :´´´(. Al final, como siempre, lo bordó, porque puede ser borde pero original, y me dijo que era el "Interviú" (un famoso semanal de mi país que se caracteriza por llevar siempre en portada a alguien con muy poca ropa, parecido a la Playboy, supongo), pues eso, la "Interviú" de los blogs, que lo mismo hacía un post sobre periodismo de investigación como que ponía la foto de alguien sin ropa. Bueno, no fue exactamente así pero más o menos -a él le salía con más gracia-. Y que terminaría en las salas de espera de las peluquerías (supongo que cuando en las salas de espera pongan Ipads).

     Luego la conversación ya derivó preguntándonos qué hacíamos cuando íbamos al peluquero mirando la "Interviú" porque uno nunca sabía muy bien qué hacer con aquellas páginas de señoras en cueros. ¿Estaba bien mirado socialmente verle las tetas a una señorita? A mí siempre me resultó un poco violento. Claro que soy gay. Y, quién sabe? Igual por lo mismo mi blog también.

martes, 18 de enero de 2011

La llama de la libertad

     Para todos aquellos que no conozcais mi pequeña coruñatown, debo informaros que existe, en lo que en su momento fueron las afueras (hoy día engullidas por centros comerciales de tamaño descomunal y polígonos industrio-residenciales varios) existe una refinería que se encarga periódicamente de que los niños coruñeses nos salgan asmáticos y nos da un tono grisaceo que en el verano a veces se confunde con el moreno. Muy a lo Nueva Delhi, vaya. 

     En fín, allá en los arrabales, decía, existe una refinería, que además de cargarse el paisaje (lo cierto es que Arteixo tiene poco paisaje digno de mención, "meu pobre"), está unida al puerto interior por un oleoducto que surca la ciudad y que el día en que explote nos manda a fundar la primera base lunar. Digo eso porque recuerdo cuando, siendo yo un niño, un día cayeron unos rayos en los depósitos de la refinería en el puerto y nos desalojaron del colegio y todo mientras los bomberos acudían a apagarnos el fuego (de ahí me viene a mí la fijación de los bomberos apagafuegos, me temo). Y dirás tú, a mí qué pepinos me importa la refinería de ese sitio? Ya, a mí tampoco me importaba, menos cuando al exalcalde y -por ahora- embajador en Roma Paco Vázquez le dio por proponer que la pintasen de colorines y que hiciera un bosque de arcoiris con sus chimeneas el vasco Agustín Ibarrola (idea que luego cayó en saco roto, igual fue porque el mundo gay puso de moda el arcoiris y a Don Francisco le dio un poco de repelús, que eso en el Vaticano está muy mal visto). Así que ahí se quedó la Refinería rodeada de edificios y de niños asmáticos. 

     Pero ella, que es muy presumida, ha decidido llamar la atención y de un tiempo a esta parte, nos contamina ilumina con mayor fulgor pues se ha adornado con una llama que ya quisiera el dragón milagreiro de Dragon Ball. Según he leído por ahí, la cosa parece ser que se debe a un compresor que no funciona bien y la llama arde con mayor potencia de lo normal, pero no conlleva (dicen) riesgos para la salud. 

     Yo no sé si a la salud, pero a la vista seguro que llama la atención. Hoy mismo yendo por la autopista para entrar a Coruña veías una especie de supernova empericotada a lo alto de la más alta torre, que me ha dado por pensar que si pilla a un pobre pájaro sale de allí braseado como un pollo a la pantoja. Lo más irónico del asunto es que hace años que tenemos una estatua de María Pita, una heroína local que luchó contra los ingleses invasores (os imagináis que Coruña fuera Gibraltar?) y a la que le pusieron una llama de la libertad que siempre está apagada porque los niños se quemaban (no porque sean especialmente inflamables, sino por inconscientes).

     Es que me encanta este país nuestro. Ponemos un pevetero para una llama que no existe, y para compensar nos sale una en el sitio más insospechado. Podían aprovechar y estos días apagar la Torre de Hércules, lo mismo así ayudamos a contener la tarifa eléctrica, jajaja.

miscelánea

     Bueno, bueno, bueno, chic@s tengo taaaantas cosas que contaros que no sé ni por dónde empezar, y como me he prometido no hacer posts muy largos que luego nadie los lee, voy a empezar por el principio, que es daros las gracias por visitar este cutre-blog y darles la bienvenida a las dos nuevas seguidoras (Ya somos 19+1!!), Irene (que ha montado un concurso literario en su blog al que podéis echarle un ojo si os apetece) y BIZITZA (que tiene un blog verde y sin censurar aún!), y que como no podía ser de otra forma me cae genial porque lleva mi letra por partida doble :-).

     Que por cierto ya ando rumiando en cómo celebraré las diezmil visitas, porque vais tan rápidos que las cincomil ya están ahí al lado y no me va a dar tiempo a hacer ninguna excentricidad de las mías que estoy muy liado en el trabajo y en la vida en general.

     Lo cierto es que el día de hoy empezó muy normal, me han cambiado la rotación y ahora curro de tardes, así que estoy en proceso de adaptarme al turno nuevo. A ver si me animo y me pongo a surfear en plan autista mientras veo si Have a Nice Day se decide a surfear también o no, que desde que se metió a criadora de chuchos no hay quien la saque a pasear (por no hablar del hilillo de babas que le cae todo el día, a la pobre, que parece recién salida del dentista). Es el amor...

Viendo su evolución dudar su sexualidad es casi ofensivo.
     Y de amor precisamente quería comentaros yo algo. Aunque sea la Ostia/Hostia, como ya quedó claro en mi anterior post. Y es que tengo un notición, ¿qué digo notición? ni AnaRosa, oiga! Que Ken ha vuelto! Después de su cameo por Toy Story 3 (o era 4?) resulta que por fín ha decidido reconquistar a Barbie. Y tan a pecho se lo ha tomado que está organizando una superquedada para que todo el mundo se morree en plena plaza de Colón para principios de febrero, supongo que coincidiendo con el San Valentín, ese santo que me ha echado el mal de ojo (capullo ¬_¬). Por si queréis más detalles, os dejo aquí el enlace a su página web. Que por cierto en la historia oficial dicen que cuando Ken y Barbie rompieron fue porque Barbie se enamoró de un surfista australiano (¿Cuando me ponga de pie en la tabla sin atropellar a nadie también me va a pasar eso a mí? Que me lo digan que aún estoy a tiempo de bajarme, que yo con tanta teta no sé muy bien qué hacer), pero yo recuerdo que en realidad era porque Ken había salido del armario. O eso entendí yo en mi mundo de arcoirises interiores (ese plural no estoy seguro de que exista pero como suena bien, ahí queda puesto). Uhm... voy a seguir surfeando a ver si me lo que ligo es a un Ken, con su coche descapotable y todo.... qué felicidad!

     A ver, que me disperso. Esto del amor, decía, tiene muchas facetas, y para muestra un botón en el blog que he descubierto hoy contando la historia de Andrea, una chica que después de varios meses en coma ha vuelto a despertar y está en un proceso de recuperación brutal que sorprende a propios y a extraños. No soy muy amigo de dar ánimos porque la gente en situaciones desesperadas se agarra a un clavo ardiendo, pero a veces está bien comprobar que no todo siempre termina en lo peor. Vaya desde aquí mi apoyo que es también el vuestro. Si queréis saber más de la historia de esta chica y dejarle algún mensaje de ánimo, os dejo este enlace al blog que, en su nombre, escribe su padre, marinero para más señas.

     Y así iba pasando el día con sus alegrías y sus penas hasta que llegó Mariano (la verdad que vaya nombre más inoportuno le cayó al pobre) a chafarme la ilusión de terminar sin cabreos. Pues parece que por fín empieza a decir lo que quiere y no quiere hacer, y además de elucubrar sobre posibles pactos en las jubilaciones y la reforma laboral (que digo yo que para pactar algo ahora no sé por qué no se pactó antes, pero él sabrá) lo que sí ha dejado claro es que la ley del matrimonio gay la va a cambiar, diga lo que diga el constitucional. Y muy a su estilo del donde digo digo diego, porque previamente (21 de diciembre de 2010, eh) había asegurado que antes de tomar una decisión escucharía a la gente. Se ve que en navidades debió de escuchar a su familia y ya con eso le ha bastado. Que hombre, no es que yo me vaya a casar con un tío (ni con un perro, a este paso), pero no deja de resultarme irónico que se proteste por el recorte de derechos (¿?) que supone para la familia tradicional el que exista un matrimonio gay (Foro de la familia y pp-manada dixit) y a las primeras de cambio a los que sí se les recorta derechos es a los trabajadores y a l@s maris de turno. Ay, señor, qué paciencia hay que tener! Habrá que enfundarse de nuevo la bandera arcoiris y salir a berrear a la calle! (pero berreando suave que sino la Botella y Gallardón nos multan por armar ruido... viva la democracia, ja). Perdón, que me lanzo, pero es que hay temas por los que yo ya no paso sin encenderme más.

     Aunque no hay mal que por bien no venga, así siempre es más fácil ligar. Lo mismo con Arnold Schwarzenegger, que acaba de confesar al mundo entero que su madre creía que era gay. No es que sea mi tipo de hombre ideal, prefiero uno que si se me pone encima no me rompa las costillas, pero como guardaespaldas seguro que no estaba mal. Y además, me hizo terminar el día con una sonrisa medio dibujada, aunque no me haya gustado demasiado cuando ha dicho eso de que "hoy día no es algo tan grave"(por lo de ser gay), que digo yo que, a su modo, está diciendo que nos deja respirar y no sé si dar las gracias o soltar un bufido.

     Bueno, y os dejo, peZqueñines, que tengo muchos blogs ajenos que parasitar y mucha vida internetil que cotillear. Bicosssss! XD

     PD: Menos mal que no iba a ser un post largo :-P

lunes, 17 de enero de 2011

Los 4000

     Después del lamentable episodio de borracheras (ajenas más que propias, por otra parte) del día de ayer, y tras la paliza surfera de todo domingo que se precie, heme aquí elucubrando sobre qué podria hablar en el post de hoy. Y entonces me he acordado de que ayer prometí dedicar el post a Have a Nice Day que ayer fue la visita número 4001 pero previamente había sido la visitanúmero 3000. Así que lo prometido es deuda y mencionada queda. 

     Que por cierto, tengo varias cosas que contaros y no sé muy bien cómo empezar. Hace ya tiempo que quiero hablaros de una foto que una excompañera de facultad y pese a ello amiga me envió, sacada de una calle de Madrid. La foto en cuestión os la dejo aquí colgada, pero es que lo dice todo. Qué estaría pensando el autor? Realmente no seré yo quien ponga en duda la validez de la frase, desde luego. Yo hace mucho que no estoy enamorado desde que, como todos sabéis, metí mi corazón en un pasapuré, pero lo cierto es que antes lo pasaba fatal enamorándome por gente que no me hacía ni caso. Ahora hago lo mismo pero me enamoro de Cristiano Ronaldo que al menos no me ignora por voluntad sino por ignorancia. 

     Lo cierto es que es increíble la enorma sabiduría popular que destilan los callejones de algunos sitios. Claro que hay otros que lo que destilan son unos efluvios olorosos que pa´qué. Cosa que también sucede en los pubs seguramente desde hace mucho pero antes de la ley del tabaco, lo ignorábamos. Es el único efecto secundario negativo que, por ahora, he notado en esa ley desde mi modesto punto de vista.

     Y es que la gente es la leche. El otro día, sin ir más lejos, en mi trabajo estaba haciéndole una prueba a una chica y una compañera que estaba a mi lado empezó a poner caras raras. El caso es que yo pensé que quería darme a entender que la chica en cuestión era un poco voluminosa, lo cual era cierto. Pero al terminar me preguntó si no había visto los ajos que le empezaron a apuntar por debajo de la ropa en medio del estudio. Y yo, que soy muy berzas, sin darme cuenta. Lo gracioso del asunto es que cuando terminó la prueba y la chica se puso de pie, parece ser que le calló una cabeza de ajos entera al suelo. La buena de la chica la cogió y se la llevo puesta de nuevo. ¿Acaso hay gente que cree tanto en los vampiros? ¿Realmente tanto necesito yo ir a un solarium? 
    Y lo que más me intriga desde entonces... ¿Qué opinaría su chico al respecto? Espero que le guste el pantumaca, porque sino...