Porque yo soy como los japoneses, que copian todo lo bueno, voy a tomar la idea de los posts visivos de Thiago, ese bloguero que ahora dirige un blog zombie -no muerto, no vivo- y así os pondré un trío de posts, ya os aviso, o tres reflexiones de terraza de las mías, asociadas a lo que las motivó. Si es que los tríos son tan entretenidos...
Así que allá voy con la primera. Y es que tras el tsunami pitufil del sábado que ayer comenté, me fui paseando por la calle Hortaleza, en pleno corazón de Chueca. La verdad es que Madrid está llena de luces navideñas (aún no las han encendido), pero en todas las calles son luces tipo led con forma de cubo, que no sé si serán para hacer adornos dinámicos o qué. Bueno, todas salvo la calle Hortaleza, como dije, en el barrio gay de la ciudad. Porque allí, el ayuntamiento ha puesto estas luces
Sí, como lo ves. Unos ojos del revés. O lo que es lo mismo. Unos ojos invertidos.
Vale, igual soy yo que deliro. Pero si bien no deja de tener algo de sorna, no tiene acaso un poco de mala leche también? Que igual ya estaban así el año pasado, es lo que tiene ser un paleto de provincias, pero a mí es lo que se me ocurrió en cuanto lo ví. Y vosotros, qué opináis?
Porque esta es la segunda vez que he viajado a Madrid desde que tengo el blog. Y, como la primera, Pimpf me ha acogido y ha entretenido como a un enano. Aunque yo, para qué negarlo, también algo le entretuve a él, porque el motivo de mi visita, como vosotros -oh, ávidos seguidores de mi vida- ya sabíais, no fue otro que el ir a un concierto de Roxette para el que me dejaron plantado como un pino, y Pimpfito, siempre tan nice, se apuntó a venir conmigo a lo que, además, fue más una ruta gastronómica entre tostas, cervezas y huevos rotos, todo en un entorno muy torerístico porque el concierto era en el palacio de Vista alegre, que según parece es donde juega el Atlético de Madrid de balonmano y el Real Madrid de baloncesto, que ya sabéis que estos dos, juntos pero no revueltos. Bueno, o eso me dijo mi informador deportista, que yo de eso ni idea.
De lo que sí sé es de pasármelo bien, y si es en buena compañía más, claro. Y en esta ocasión lo fue, ays, Madrid, te amo tanto... ví tantos chicos sin camiseta luciendo cuerpazo que para qué voy a contaros, si yo además soy asexual. Aquella cervezita en el Mamá Inés (póngase énfasis en las tildes), o la ducha gratuíta a la que nos invitó la climatología el sábado no hicieron si no confirmar dos cosas: que no sólo en Galicia llueve y que realmente hay gente muy guapa pero sólo por Madrid se dejan ver, los condenados.
Si es que tanto pitufar les tenía que sentar mal
Los que, sin embargo, sí se pasaron un fín de semana de muerte y se dejaron ver colonizando media Gran Vía fueron los pitufos, sí, sí, aquellos a quienes les destiné uno de mis post políticos de la pasada semana, y es que intuyendo mi predicción, se pusieron a festejar su pituficonquista regalando globitos y fotos con alguno de sus principales representantes (lo siento, ninguno era Rajoy ni Esperanza Aquirre, es que era jornada de reflexión). Incluso hasta alguno de ellos acabó pisoteado por algún socialista cabreado y todo! Eso, y un paseo por el café 40 principales, aderezado con una visita cultural a la fundación caja madrid y sus "arquitecturas pintadas" completaron uno de los fines de semana más intensos pese a la brevedad de tiempo, porque el domingo a las 11:40 volví a Coruña a morirme del aburrimiento cumplir con mi obligación electoral.
Y yo, como siempre, me vuelvo con las dos ideas que me deja esta ciudad... que tengo que volver, y que tal vez -sólo tal vez- debiera plantearme en serio mudarme a vivir allí.
En primer lugar, claro, porque rectificar es de sabios, y como yo no lo soy, pues no quiero rectificar, así que tendré que justificar mi post previo, jejeje. A ver, ya lo siento, chicos, porque yo realmente he sido uno de esos ilusos que le han votado al PSOE, es que, ya ves, soy así de agradecido, que a mí me dan un derecho que me iguala al resto de la población y luego lo devuelvo con un voto. Tal vez tendré que ponerme a votar no a cuenta de resultados sino a mercado de futuros, que es lo que se lleva más entre los especuladores.
En fín, a lo que iba. Que si he perdido el norte (más) diciendo eso de Rubalcaba? Pues sí. Pero lo voy a explicar. Rubalcaba es, al fín y al cabo, un legionario de la política. Supongo que cuando decidió presentarse lo hizo con el profundo convencimiento de que pelearía hasta la extenuación por cambiar un resultado que sabía que no iba a poder cambiar, como así fue. De tal modo que aquí está la primera de las victorias de Rubalcaba. Se ha ganado un retiro justo peleando por sus ideales y luchando por sus creencias. Así que le daremos el descanso del guerrero por un lado.
Pero es sin duda la segunda la que creo que será su mayor victoria. Porque con la que está cayendo meterse a gobernar lo más posible es que queme al más pintado. En realidad, que la crisis no se va a solucionar, o sí, independientemente de quién gobierne lo sabe hasta el más pintado. Que el gobernante que nos saque de este cristo va a depender más de Alemania que de Madrid también. Y que mientras si hubiera seguido gobernando el mismo partido, cada nueva mala noticia sería magnificada por la derecha mediática hasta la extenuación mientras que con el cambio de gobierno se dará amplitud a cualquier buena noticia por el mismo motivo, lo saben hasta los niñitos del África tropical. Así que de este modo el PSOE tendrá cuatro años para recomponerse, que a poco que mejore sus resultados ya lo habrá hecho al menos en parte y no parece que lo vaya a tener muy dificil desde la tranquilidad de las bancadas de la oposición.
Y con esto concluyo mi relato del proceso electoral que una vez más ha demostrado mis dotes de pitoniso. Porque, con la que está cayendo, gana las elecciones aquel que las pierde. Y en eso a Rubalcaba sí que no parece haberle ganado nadie.
Pues sí, queridos pitufines, aquí me vengo yo a echarlo todo por la borda y soltar una bomba que nadie se espera. Y es que, ya ves, estoy empezando a pensar que Rubalcaba va a hacerlo mejor de lo que cabe pensarse según las encuestas (en una semana hablamos...). En primer lugar, absurdo es negarlo, porque me ha convencido a mí mismo, claro que no lo tenía muy dificil porque de bien nacidos es ser agradecido y yo tengo claro gracias a quiénes he pasado a ser un ciudadano y no simplemente un gran simio (que también tienen derecho a la vida y demás pero que yo sepa no se pueden casar).
Pero es que, en realidad, todo ha comenzado con el debatísimo, del que no hablé en su momento porque ando liado, y porque este es mi blog y hablo de lo que quiero puedo cuando quiero puedo. Y si no te gusta pues te fastidias que para lo que me pagas no sé de qué te quejas. El debatísimo, ah, sí. Pues eso, que en el debatísimo yo ví a un Rubalcaba nerviosillo y a un Rajoy henchido de autosuficiencia, y terminé viendo a un candidato inquisidor que exponía sus opiniones a la par que desmontaba la ausencia de programa del contrario (o la ausencia de valor para explicarlo), y a otro que se defendía hablando de sus cosas rellenando huecos sin decir nada. Se le ha acusado de hacer de periodista, sí, pero al menos él ha sido el único con posibilidad de preguntarle algo a Rajoy en toda la campaña. Porque ni ruedas de prensa, ni carabana electoral, ni -ni tan siquiera- acreditación de los periodistas para entrar dentro de los mítines, pues ahora se está poniendo de moda (más en el PP que en otros, pero en todos en general, me temo) que los periodistas vayan a la sala de prensa, donde se les entrega el vídeo con lo que quiere el partido que salga y ni butacas vacías, ni boicots ni gaitas, todo se oculta y tan felices todos. Viva la dictadura de la imagen para que viva la dictadura de los mercados. Y ya os adelanto que haré un post próximamente con mis medidas de ahorro que haría las delicias de éstos, a ver si me ponen de tecnócrata a gobernar, no sé, Malta, por pedir algo no muy grande.
A partir del debate, y diga lo que diga la derecha mediática, ha habido en mi opinión casi un empate. Vale, lo ganó Rajoy. No lo dudo (bueno, sí), pero por poca distancia, teniendo en cuenta la distancia sideral a la que se encontraban ambos candidatos. Y si partes a kilómetros de distancia y terminas a metros, has recortado mucha distancia. A dos semanas de la fecha clave.
Y ahora voy a lo de hoy. Rubalcaba vino a Coruña en donde habían reservado una sala pequeña. Pero se quedó paupérrima. Casi más gente fuera que dentro. Rubalcaba empericotado en un improvisado atril a las puertas de su mitin para arengar a los suyos que habían quedado fuera. Y para pedir perdón (sí, hay políticos que piden perdón!). Y los minimítines, hoy ha hecho en total 5 mítines en Galicia, entre ellos el minimitin en Betanzos, en una sala con cabida para 50 personas, a la que acudieron más de 100. Puede que sea una lucha de un David Rubalcaba contra un Goliat PP (que no Rajoy), un hombre solitario en una chalupa remando contra un tsunami. Pero no se arreda. Y hoy a mí me ha pintado una luz de esperanza.
Pues me han dejado tirado como a un perro apaleado. Si es que la culpa es mía, que soy un iluso, ays!
A ver, os explico un poco por encima, porque me estoy estresando un poco. Pero poco, jajajaja. Resulta que este viernes me voy a Madrid. Hasta aquí todo normal. Bueno, todo lo normal que pueda ser que yo vaya a Madrid, que hace casi un año que no voy...
Entre mis amigos hice una encuesta, y ni uno se apuntaba a ir conmigo al maravillosamente inesperado concierto de Roxette que van a dar este viernes. Y como yo tengo miedito a ir solo a según qué sitios, decidí llamar a una excompañera de facultad que se ha ido a vivir a Madrid. Ella se apuntó a ir conmigo y yo compré hace un mes las dos entradas.
Hasta hoy. Que llamé a mi amiga y va y me dice que se va a ver a una tía abuela... ou sexa, que estoy sin plan y lo que es peor, con dos entradas para un concierto al que no quiero ir solo!
Así que a partir de mañana y hasta pasado mañana empiezo mi operación casting, que terminará en una de dos opciones: O encuentro por teléfono algún amigo de un amigo que se apunte a mi maravillosa compañía y la de Roxette... o hago un casting según llegue el viernes a Madrid, poniendo un anuncio en la farola y bajando a los diez minutos a mirar quién se apunta. Lo bueno es que mi hotel queda cerca de Chueca, así que al menos podría escoger algún chico medianamente guapo que me mire con ojos como si me entendiera, o sea, como quien tiene una mascota, jajaja.
Así que comprenderéis que ando estresadito. Entre eso y que llevo trabajadas trece horas en el día de hoy (más hora y media de gimnasio), parando sólo veinte minutos para comer, pues qué queréis, que estoy algo liadillo. Así que mi maravilloso post de hoy se queda en este postecillo. Pero tengo la neurona trabajando en el post de mañana, que nos sacará a todos de la crisis gracias al ingenio y a la austeridad que tanto me caracteriza, jajajaja.
A mí es que me pasa como a Rajoy, no me gusta hablar de política por miedo a que no me voten, o en mi caso a que no me lean. Pero dado que estamos en la recta final de unas elecciones que van a ser determinantes, creo que voy a tomarme el lujo de analizar la situación en la que estamos. A mi modo, claro. Y, quién sabe, igual mañana hasta me animo y hago un post para sacarnos a todos de la crisis, qué majo que soy!
Pues resulta que hace mucho, mucho tiempo, en un universo paralelo en el que quien no vivía en una seta se la comía para alucinar, hubo una raza de seres azules llamados los pitufos. Los pitufos eran felices haciendo las cosas que a todo el mundo le gusta hacer, a saber, comer, cantar, pasear, reir y lo que más les chiflaba, pitufear tiñéndolo todo de azul. Gracias a sus buenos contactos con sastres y organizadores de eventos deportivos establecieron un imperio, que terminó ramificándose con contrucciones de aeropuertos para pasear a las personas, Ciudades de la Cultura para guardar libros que no existían y hospitales y escuelas para atender a gente sana y aplicada porque a nadie le gusta rodearse de enfermos y fracasados escolares mientras se lo pueda permitir, claro. Obviamente, en un país tan azulado no gustaban demasiado otros colores, es lo que tiene ser tan homogéneo. ¡Figútate que incluso le tenían tirria al propio arcoiris!.
Ay, cariñín, y tú no te has dado cuenta de lo que te iba a caer encima!
Los pitufos trabajaban especializándose cada uno en un oficio. Y así, habia un pitufo cocinero, un pitufo artista, un pitufo gruñón (me siento taaan identificado contigo, pitufín!), un pitufo obispo, uno periodista, otro privatizador y un pitufo banquero -bueno, de estos últimos había varios, no te vayas a pensar-. De las pitufas, sin embargo, no se sabe demasiado, porque preferían que estuvieran en sus champiñones criando pitufitos y no les gustaba demasiado que trabajasen a la vez, mucho menos que simplemente trabajaran. De hecho sólo una pitufina reunió méritos suficientes para ser glosada en los anales de la historia, vaya usted a saber qué hizo. Un buen día pensaron que su pitufipaís era demasiado pequeño y aburrido y quisieron más, para lo que decidieron expandirse más allá de su pequeño mundo de setas azulonas. Se presentaron a las elecciones aplicando recetas secretas que nunca desvelaban pero que prometían llenar las arcas de dinero y las oficinas de trabajo. Y así conquistaron ayuntamientos, comunidades autónomas, diputaciones y gobiernos, ganando alguna batalla incluso antes de disputarla, pues tal era su poder y tanta la confianza que en ellos depositaban quienes los aclamaban a su paso.
Y cuando todo pasó... cuando todo pasó se dieron cuenta que de su pitufipaís al nuevo mundo no había diferencias más que en el tamaño. Un enorme y monótono mundo monocolor.
PD: Y de lo que nadie se dió cuenta nunca es de que quien los dirigía... en realidad... vestía de rojo!
...pero no lo voy a hacer porque lo dejaría todo manchado y ya está bastante mal como está. Y peor que nos lo van a poner todo perdido de azul, que vamos a parecer los pitufos con tanto monocolor. Aunque de eso hablaré otro día, si cuadra y consigo tiempo. Porque hoy tengo deberes. Bueno, deberes que tenía ya hace tiempo, una semana o así pero que no he podido atender porque estoy tan liado que no os lo podríais imaginar, con jornadas de trabajo que superan las doce horas varios días estas dos últimas semanas... y lo que aún me queda esta otra! Todo para lograr ir a un concierto el viernes en plan autista, porque no tengo ningún otro plan para mi día y pico de vida madrileña... así soy yo, infeliz hasta en la felicidad más absoluta!
No me digáis que no pinta bien el jodío
En fín, lo dicho, que de parte de Xas viene un meme -con lo que a mí me gustan- lleno de preguntas por responder para conocernos mejor el alma, y que me ha remitido con todo su cariño -y su curiosidad, quiero creer- Zowi, que a mí me cae bien desde el primer día porque firma con mi propio nick, es decir, una Z, y hace unos dibujos tan chulos que yo estoy esperando que me dibuje un día de estos. Ya sabéis, así en plan Titanic y todo, tan bonito y tan vomitivo que me remito a la primera frase de mi post de hoy. ¿Tendré gastroenteritis? ¿Me habrá sentado mal algo -o alguien- a quien me comí este fin de semana? Va a ser esto último, casi seguro. Eeeeen fín, a lo que íbamos...
¿Cómo te auto definirías a tí mismo?
Desesperadamente incoherente.
¿Qué es para tí la amistad?
Un extraño cruce de caminos
¿Crees en el amor vía internet? si crees, ¿te ha sucedido alguna vez enamorarte de alguien por este medio?
El problema es que yo creo que ya no creo en el amor
¿Qué te gusta más, al día o la noche, y por qué?
La noche. Más silenciosa, más tranquila -según y cómo, se entiende- y deja fluír mucho mejor los pensamientos. E incluso los actos, para cuando se actúa, claro.
¿Para tí que va antes, el amor o el sexo?
¿Pero no he respondido a eso antes?.
¿Café con o sin leche?
Soy marica. Con leche siempre.
¬¬
Nota: NO SEÁIS GUARROS!
Qué elegirías entre estas dos cosas ¿recibir un beso de alguien enamorado de tí pero a quien tu no correspondes o besar a alguien que quieras pero que no te corresponda?
Cualquiera de las dos opciones las he tenido y en las dos lo he pasado fatal. Para variar estaría bien probar con una en la que el enamoramiento fuera mútuo. Ah, ya, que eso no existe. Es que soy rubio, a veces se me olvida.
¿Qué odias y qué te atrae de una persona?
No soporto las mentiras pero aún menos los cotillas con malicia. Me atraen tantas cosas... la frescura, supongo, lo que más. Envuelto todo ello en un cuerpo de infarto, por supuesto.
¿Crees en el amor a primera vista?
Y dale. Que no creo ya en el amor. Si me lo preguntan otra vez lo pongo en chino. Claro que si existiera el amor, debiera de ser a primera vista. Si no hay flechazo, no hay amor. Sólo puede haber cariño.
¿A qué tres blogueros pasarías estas preguntas?
A saber... como estas dos semanas miro poco -aún menos que últimamente, por increíble que parezca- vuestros blogs, no sé quienes lo han hecho ya y quienes no. Pero esto de reflexionar sobre el amor es muy de Davichini, así que a él se lo enviaría seguramente. Por cierto que se ha puesto de avatar una especie de clon del que tiene mi segundo candidato en su perfil, que no es otro que mi querido Kotei al que nomino para que deje por un momento de pensar en Eiffel 65 que cantaban aquello del "I´m Blue" (y para que digan que esto no culturiza, yo hasta ahora mismo pensaba que era Scatman John quien lo cantaba.... pero si son casi dos clones sus voces! os enlazo ambos y vosotros comparáis, hala) que aún va algún médico a pensar que está sufriendo un parrús y le van a dar reanimación. Y por último... and last but not least (me encanta esta frase!) a Merche Pallarés, que supongo que no lo responderá pero por probar que no sea. Ronronia, de esta te has librado pero algún día te encasqueto uno, avisada quedas!
y me diréis que no suena mejor que eso del Alfredo no te creo...