
Pues y un cuerno. Amigos, hemos sido estafados. Engañados. Timados. Y no, no se habla de esto en esta crisis de mierda en la que ahora estamos descubriendo que nos dieron gato por liebre en todo, pero ya va siendo hora de que alguien lo diga. ESE HOMBRE NO EXISTE!
Porque resulta que a partir de los veinte se te caen las carnes a ti y a tu vecino del quinto, y con las carnes el pelo -el del pico de la cabeza, claro, porque de repente te empiezan a salir pilosidades por los sitios más insospechados, yo tenía un profesor con tantos pelos en las orejas que cuando se te acercaba te ponías a buscar un tirachinas por si saltaba una liebre de aquellos matorrales- y te llegan las arrugas, que salen incluso cuando estás dormido (y tú te preguntas cómo es posible y empiezas a plantearte dormir con una máscara de yeso encima hasta que un día ves una momia egipcia y descubres que por mucha venda que te pongan al final acabas arrugado como una pasa igualmente), y se te hinchan las bolsas de los ojos, y te empieza a doler la espalda, y finalmente un día te rindes y has llegado a los veinticinco y te sientes más viejo que Benedicto XVI. Así que te resignas, tiras tu autoestima a la basura y asumes que los tíos así son un producto digital pero irreal, y con eso te vas consolando, pensando que la gente así sale de Marte y se viene a dar un paseo alguna vez sólo por fastidiar.
Y entonces rematan la faena, y pones la televisión y te encuentras un Jesús Vázquez saltando de una piscina a sus casi cincuenta años con un cuerpo de modelo, o ves un anuncio de Brad Pitt y pensarías que es más joven que tú salvo por el hecho de que TE DOBLA LA EDAD y entonces te preguntas si hay que matar a alguien o es que vives en una especie de Show de Truman en el que te están tomando el pelo mientras medio mundo se ríe de tí viendo cómo reaccionas. Porque, vamos a ver, alguno de vosotros ha tocado algún cuerpo así? si estoy seguro de que son de plastilina. O de látex, que es más biodegradable. Así que yo ya he encontrado la solución, me voy a apuntar en el proyecto europeo Mars One para el que ya iniciaron el casting, y me mudo a vivir al planeta rojo. Porque, la verdad, para buscarme marcianos tengo más posibilidades que en nuestro planeta, y además así, me hago un Show de Truman de audiencia intergaláctica. 

De momento, y para abrir boca (y tremenda boca debe ser esa!), gracias a la NASA ya hemos visto el primer pene marciano