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Y no te lo tomes a coña, que hasta los perros lo logran! |
Esa sería la nota que yo habría llevado si hace quince años a mi profesor de Educación Física le hubiera dado por ponernos a hacer surf encima de una tabla (tampoco es que ahora fuera a sacar mucho más, pero antes... uf, antes!). Por ponernos, hasta a caminar en zancos nos puso. A hacer malabarismos, a saltar en una cama elástica, además, claro está, de jugar al baloncesto, al fútbol e incluso al beisbol. Todo ello amenizado con carreras contínuas de media hora que hacían que el pequeño (en edad, que no en tamaño) Z se escondiera en los cortinones que dividían el polideportivo donde entrenábamos en tres pistas de fútbol sala (aka fútbol indoor, según tengo entendido ahora).
Y es que, cuando pienso en mi época del instituto siempre se me pone una sonrisa en la cara. Recuerdo haberme reído mucho, pero lo que siempre olvido es que, de todos mis amigos, los mejores que he tenido los conocí en los exámenes de junio Educación Física. Yo fui un niño gordito y patoso, y para qué negarlo, el único motivo por el que no nos suspendía esa especie de teniente del ejército americano que teníamos por profesor era porque se lo tenían prohibido todos los demás, es lo que tiene ser fondón y patoso pero no del todo tonto, jejeje. Así que, como sólo a los cerebritos nos dejaba para junio, nos fuimos haciendo amigos entre nosotros y así, entre ensayo de malabarismos con naranjas y pompones, y prácticas de cómo caminar en zancos sin romperse los piños (la cama elástica, sin embargo, se saldó con tres meses de rodillera), Z se fue forjando amistades que le duran hasta hoy día.
Y diréis que de qué demonios estoy hablando, pero es que acabo de leer que en un instituto de cantabria, han decidido poner de asignatura optativa el surf, cosa que está muy bien siempre que tengas una playa cerca, porque digo yo que esto hacerlo en Valladolid igual es más complicado. Que digo yo, de todos modos, que menudo engorro, porque si ya es una lata ir cargando con mil toneladas de libros, no te digo una tabla de surf, y además, el material... lo pone el instituto? no sé yo cómo habrían tomado mis padres el fundirme quinientos euros en un traje y una tabla para terminar esnafrándome contra una ola.
Aunque, claro, quién daría la clase? Habrá teoría del surf? Conste que yo hace ya años me estudié la dinámica de fluidos que mueve una tabla pensando, oh ingenuo de mí, que por el raciocinio me vendría el dominio. Y es que es la putada de tener un gran cerebro, jajaja, que te desequilibra mucho y así no hay quien haga pirutas encima de una tabla o un tablón. Así que, como si lo viera, en esta asignatura yo volvería a quedar para junio. Que, bien mirado, es cuando más apetece meterse al agua XD