jueves, 7 de julio de 2011

Ladillas

     Hablaba hoy con una compañera de trabajo de la depilación masculina cuando me acordé de ellas. Le explicaba a esta buena mujer que hacerse la cera en los huevos no parecía muy sensato, salvo que quisieras terminar arrastrándolos por el suelo. Y entonces se me vino a la cabeza mi primera vez. El día en que yo, sí, yo, tuve ladillas. Y no me refiero al típico plasta que se te adosa como pegamento, no, hablo de esos bichitos marrones que se te enganchan a los pelos y que no hay quien se quite de encima fácilmente.

     Porque sí, debo confesarme, las he tenido. Pero no siempre es cierto eso de que sarna con gusto no pica, porque esta sarna picó pero de gusto nada, que yo, os puedo asegurar, no me había acostado con nadie en el año previo o así. Digamos que fueron una especie de souvenir inesperado de un Interrail de dieciocho días, durmiendo de albergue en albergue y de cama en cama. Nada de sexo, de alcohol sólo unas cervezas, y si me apuras un porro por eso de haber llegado a Holanda, pero nada más. Echando cuentas hacia atrás, creo que el regalito me lo debieron dar allá por Luxemburgo, qué majos ellos con su Duque y sus murallas. 

     El caso es que las pobres liendres andan de capa caída desde que se pusieron de moda las ingles brasileñas. En realidad, para vuestra ingormación, os diré que hay tres tipos de piojos en el cuerpo humano, tan especializados que se dividen por regiones anatómicas, dado que no es lo mismo el cabello que el vello y que el vello púbico, tales son los tres subtipos de piojos que hay. Mi compañera, de hecho, que esta más puesta según se ve, me dijo que incluso ni siquiera los piojos de la gente de raza negra pueden afectar a los de raza blanca, dado que su cabello es más rizo y grueso, y sencillamente, en los de raza blanca, se resbalan las pobres. 

     Así que estos artrópodos de miniatura, con tanto quitame de ahí esos pelos, están en peligro de extinción. Que no sé yo si será una gran pérdida genética, pero teniendo en cuenta que no aportan ninguna utilidad conocida al equilibrio del universo, tampoco pasará gran cosa si se extinguen del todo. Aquí fue donde nos surgió la gran duda, porque en buena lógica los ecologistas más recalcitrantes dirán que es un patrimonio genético que se pierde y todo eso, pero la solución que se me ocurre es que se pongan a defender a las pobres ladillas dándoles cobijo en sus pelos más íntimos. Ya me estoy imaginando a los de Greenpeace con letreros tipo "salvemos a las ladillas!". Aunque dada la incomodidad de tenerlas, supongo que lo mejor será establecer turnos rotatorios de, no sé, digamos un par de meses, porque en menos tiempo no sé yo si el pelo crecerá lo suficiente como para que las pobrecitas se nutran a gusto. 

     Y es que no sé si las habréis tenido, pero os puedo asegurar que no es plato de gusto. Al regreso de mi viaje, y tras unos diez o quince días, una noche me despertó un dolor punzante, casi un prurito pero más intenso, como un pellizco que te puedas dar con una cremallera, y encendí la luz. Y allí, en medio de mi pelambrera -hoy día bastante más podada gracias a la Body groomer y a la cuchilla de afeitar- estaba aquella cosa de color marron, una especie de arañita pequeña, pequeña, subiendo por uno de mis pelos cual Koala a un cocotero. No sé qué susto se llevaría él (o ella, vaya usted a saber) pero desde luego el mío fue de aúpa. Al día siguiente, armado de paciencia y tras consultar al médico, me dediqué a decirle adios a todo mi pelo desde las cejas para abajo. Aunque, ahora que ya soy experto, os diré que también crecen las hijas de puta pobres en una ceja si caen en tal terreno.

     Y así fue como surgió la gran duda... alguien más en este mundo ha sufrido un episodio similar, o es que realmente soy Bridget Jones y me estoy entrando ahora?

20 comentarios:

  1. Pues nunca las he tenido, así que supongo que he tenido mucha suerte. Eso sí, ni muerto uso la cuchilla de afeitar ahí abajo que bastante putas las paso cuando me afeito con cuchilla por tener la piel tan sensible... Yo soy más de bodygroom + tijeras (cuando son necesarias).

    Besos.

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  2. Piojos alguan vez de pequeño,pero aquello fue pandemia, así que fue muy divertido vernos todos en el cole pelones!. de ladillas igual que tu caso y el remedio el mismo..un abrazo!!!

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  3. Bestial, ni te imaginas lo que me he reído con tu post macho xD... The world of the Ladillas xD
    es algo así como super horrible, no sé qué decir, porque en realidad, sería una lástima que se extinguieran, pero tampoco las quiero tener,es un poco ni contigo ni sin ti, pero mientras haya gente como Bridget no habrá problema xD

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  4. como es una ingle brasileña????

    Bueno, no las he tenido, pero llevamos un curso de esto y bueno la experiencia que uno adquiere del dolor ajeno jajajajaja

    Existen medicamentos hechos a base de permetrina que (locion o crema) se aplican en la zona afectada (cabeza, axila, pierna, ingle etc), el mecanismo de accion es maravilloso! la permetrina entra al cuerpo del parasito y provoca paralisis, en pocas palabras se quedan tiesos, no pueden nadar, ni siquiera el intento para respirar y asi se mueren! quietecitas!! jajajaja

    Hay tambien remedios caseros, en los pueblos mas alejados donde no hay un medico que ayude la naturaleza y la sabiduria popular resuelven el problema de la siguiente manera, aplican en la zona en cuestion, jugo de limon o vinagre dos veces al dia por unos 4 a 6 dias. Tiene un fundamento muy bueno, el jugo de limon o el vinagre cambian el pH de la zona que habita el parasito y muere! Te apuesto que te sucederia lo mismo si el piso de tu habitacion lo humedecieran con lejia a cada rato!

    Nunca los he tenido, pero no olvido cuando un tipo vino a la farmacia y me llamo a un apartado y me mostro un papel blanco doblado en 4 y me lo mostro, tenia como 5 ladillas enormes!!!! que luchaban por escapar de nuestras miradas!! Le dije al tipo que use una crema y que se afeite! y que se fije bien donde pone su pubis!!! jajajaja

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  5. Hijo mío, que escatológico te has puesto, mi episodio ladillero lo conté como uno de los secretos que habia que compartir para hacerte acreedor del MEME de los siete secretos, creo que fue mi primer secreto (había que contar siete), te transcribo aquella experiencia:

    YO TAMBIÉN PILLÉ LADILLAS.- Aunque los secretos son para contarlos bien contados, porque ¿a quién no le ha sucedido esto alguna vez? Y es que, con todo, no podemos confiar en la “higiene” de nuestros amantes esporádicos… El caso es que después del descubrimiento lo primero que hicimos, mi novio y yo –después de un affair con un tercero- fue buscar en SAN GOOGLE BENDITO otras formas de transmisión de las ladillas y resulta que nos dice que se pueden pillar “montando a caballo o burro, que estos animales también las tienen” ¡EUREKA! ¡Ya podía ir a la farmacia de guardia (a las 3’30 horas de la madrugada) a por la loción salvadora sin pasar la vergüenza de darle más exlicaciones a la farmaceútica (que para más inri era mujer)! Ni qué decir tiene que, tras despertar a la farmacéutica, a las tres de la mañana, exponiéndole mi problema con cara de cordero degollado, me vendió la loción de marras aunque con una ceja enarcada (de esas del anuncio de yo apoyo a ZP) como pensando: “Sí, hijo, vete en paz, si te crees que me acabo de tragar el rollo que te acabas de marcar de que has estado practicando equitación… ¡Para qué quise ser farmacéutica, con lo a gusto que estaría yo durmiendo, siendo funcionaria, en vez de escuchar estos dramones a las tres de la mañana!”

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  6. yo tuve dos pero picaban como 10.
    en realidad creo q fue una, por q la otra no se muy bien si era. son como cangrejitos transparentes, muy jodidos, con rasurarse basta por lo gral.

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  7. jajajaj!
    Nunca me imginaría esas curvas inguinales sin vello bello... jajaajj! No sé! Te imagino con un vello púbico rasurado pero un poco intenso... jajaaj!
    ¡Hombre! ¡a saber dónde te meterías y a quien se la meterías! jajajaj! ¡Ya te vale!
    En todo caso, uno que lo coge todo... nunca ha cogido estos bichos... será porque soy muy prudente y cuando iba de campamentos, no metía en ningún sitio el pirulo.. jajajaj!
    En fin! Si necesitas ayuda para el rasurado, aquí me tienes.... jajajaja!

    Besos, Z de curvas priciosísimas!

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  8. ¡No me jodas, Homógrafo! ¿que también se cogen montando a caballo? ¡no me jodas!
    Se acabaron estos animales para mí! jajajaj!
    Joer! Uno montando a caballo tan traquillo y sin ponerse una braga metálica... joerrrr!

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  9. A mi me encantan estos post de Z, entre culturales, humorísticos y dramáticos. Vamos, el de hoy lo he leído como reportaje de La2.

    Independientemente de donde se pillasen, que tanto tiene en un interraíl como a través de un polvete salvaje (o cutre), el caso es que tienen que joder lo suyo. Ains... yo también me he planteado eso de Greenpeace, no te creas... y he estado en alarma un par de veces por el típico "oye, que me ha salido esto...., échate un vistazo, y cremita...". Prueba superada.

    bicos Ricos

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  10. Me pica hasta el alma de leerte agggggg!!!!

    Los niños han tenido piojos una vez y fué un espanto de peines, lociones, lavadoras, picores y obsesiones, casi los pelo como niños de campos de concentración.

    No se me ocurre que sirvan para nada, pero la biodiversidad, ya sabes.

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  11. Experiencia vivida, aunque a mi me las pasó un muchacho durante unas prácticas sexuales. Me duraron dos días, pero por casualidad fueron a parar a la cabeza de una niña de corta edad que en su inocencia vino a verme en el momento en que yo acaba de descubrir su existencia en mi cuerpo. Debió quedar alguna en mis manos.

    Un abrazo.

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  12. La vida te da ladillas aunque no las busques. Sea en un hotel, en un provador de ropa o divirtiéndote con alguien. Recomiendo Yacutín y fin al problema.

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  13. Leyéndote (y basándome en mi propia experiencia) he llegado a la conclusión de que las venden con el interrail :)))))

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  14. Jujujuju... De la A la Z contigo... pues bueno cari que te digo yo las he pillado alguna vez... pero bueno un episodio raro... complejo porque quién me las pego me acuso de que yo había hecho lo mismo, en todo caso la verdad es que en muchas ocasiones no es contacto pubis con pubis, la mayor parte de las infecciones ladillescas son por sábanas, toallas y algunos espacios públicos como baños (water) saunas y vestidores, recordemos que estos animalitos buscan el calor y son grandes saltarines y además que pueden permancer hasta meses esperando una presa.

    Respecto a las depilaciones... con cera en los huevos(es imposible) un suicidio, no obstante los vellos del culo y los del púbis si se pueden depilar con cera aunque claro duele horrrores.

    Mejor te cuento un secreto jujujuju.. que dejara de serlo aquí y que no publicare en mi blog, y es que una vez que tuve ladillas compre un shampoo especial en una farmacia y bueno me bañe y muy bien todo... PERO el muy imbecil de mi creyo que si dejaba MÁS tiempo el producto actuar en la zona sería mejor, así que puse con poco de producto y agua y deje mis huevos marinar.... conclusión sí, en efecto desaparecieron las ladillas pero me queme el escroto y el la piel del perineo y aquello parecía chicharron, tuve que ir al dermatologico y comprar cremas para las quemaduras y hasta cortizona tuve que utilizar... literalmente fue peor el remedio que la enfermedad.

    Besines

    Alvaro

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  15. La última vez fue el asqueroso post de los besos, ahora las ladillas, déjame adivinar el siguiente: heces??? vomitonas??? putrefacción de la carne???

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  16. Pues he tenido la suerte de no tenerlas y de no verlas nunca. Supongo que el día que las tenga lo notaré claro. Pero si rasurandome las pierdo de vista, pues no me corto un pelo... y me los corto todos ;)

    Un beso (higiénico)

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  17. Te leí y empecé a comentar el otro día hasta que me dió miedo que...

    O fue que llegó algo, o trabajo.

    Bueno, no sé, creo que te decía que tal y como es la vida no me extraña que un ser asexual pille ladillas, y también que aunque no las he tenido, mas por mi vida de anciana hasta hace unos años que por mi virtud jajajaa.. no puedo dejar de sentir simpatía por esas criaturas jajajaa xD

    Lo que no entendí es qué tiene que ver rasurarse los bajos con terminar con los huevos arrastrando; me hace preguntarme qué te harás jajajaa

    Besos

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  18. Yo nunca he llegado a tener, aunque estuve cerca, ya que en una ocasión me llamó un follamigo para informarme de que las había pillado y no sabía si antes o después de nuestro último encuentro.

    Por lo que se ve, debió ser después. A saber dónde las pillaría este desgraciado, pero intuyo que no fue de interrail.

    Un beso!!

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  19. Pues de ladillas poca cosa te puedo decir, porque no tengo un gran conocimiento del tema, la verdad, aunque si debe de ser una gran putada lo de tenerlas encima y sufrirlas, ufff, que miedito.

    Un beso

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