miércoles, 30 de marzo de 2011

El reto de davichini

     Hace unos días, porque yo ultimamente voy con retraso haciendo honor a mi nick, davichini (ese bloguero que amenazó con irse pero que ha vuelto aunque a un ritmo más pausado, jajaja) nos propuso un reto. Consistía en inventar una historia sugerida por una canción de Luz Casal, llamada "Sombra". La he escuchado, pero, es que no puedo evitarlo... he cambiado la canción, jajajaja. Luz Casal y Sombra en una misma frase me sugiere siempre la misma melodía de esa Dama de la música, y es que si hay una sombra que seguirá a Luz Casal para siempre en mi memoria, es su versión musical del poema de la magnífica poetisa gallega Rosalía de Castro, titulado "Negra Sombra". 



     Es esa una canción que habla de la soledad, de la tristeza que arrastra y envuelve a algunas personas allá por donde pasen, que las acompaña en los buenos y los malos momentos, y de esa lucha desesperada por deshacerse de ella sabiendo que sin ella nada se es. Algo parecido a las parejas de opuestos que en el teatro tanto se utilizan "el bueno y el malo", "el guapo y el feo", en los cuales uno carece de sentido si no existe el otro. Dos caras de una misma moneda.

     En cuanto a la historia que me sugiere, supongo que me la imagino en boca de una viuda, de un marinero que nunca regresó a puerto, desaparecido en la inmensidad del mar, mientras las negras nubes de una tormenta ocultan la luz del sol que ya nunca volverá a sentir el corazón de la que fue su esposa. Me habla de ese oleaje que lame las rocas cada día que ella vuelve al puerto buscando la silueta de un barco desaparecido. De las risas de los niños que, ajenos al dolor, corretean por el parque de la villa. Y las frías sábanas que aguardan su cuerpo en su lado de la cama, lado que ella jamás volvió a tocar por guardar su memoria y acallar ese dolor que surge desde su voz, grito desgarrado que desaparece ahogado entre las cuatro paredes de su solitaria habitación.

martes, 29 de marzo de 2011

Visiones

     Encantado de la vida que me encuentro cada vez que veo mi mail. Llevo un par de semanas rumiando la idea con la que me presentaré al cambiar el mes, porque claro, ya empieza a ser tradición en la corta vida de este vuestro blog, pero como me dice Have a Nice day, tengo que seguir mejorando la calidad artística de mis fotos blogueriles (que fue, de paso, la primera noticia que tuve de que mis fotos tuvieran de eso). Y en ello andaba, cuando el bueno de Observatorio Gay Granatense, del blog homografía me envió su idea de foto del mes con el neopreno y todo, que es una forma de ir desnudo sin irlo, es lo que tiene el neopreno, que poco deja a la imaginación y, en realidad, si le añades unas orejitas en el pico de la cabeza, puedes pensar que surfeas rodeado de versiones más o menos logradas de Cat Woman (salvo el porcentaje que tiene demasiada tripa como para imaginártelos en voluptuosas posturitas con sus garritas y tal, lamento aniquilar algún estereotipo pero no todos los surfistas son Brad Pitt).

     Así que, ahí me tenéis, según Observatorio Gay Granatense, con ese paquetón que la Zeta os tapa voy por el mundo alante. Pero de lo que no se ha dado cuenta él es que para hacer surf no hace falta una máscara anti-gas. Y que no por ir de negro va uno de neopreno... No, si al final tendré que llevar a cabo mi foto en neopreno para enseñar un par de cosas... sin enseñar nada a la vez, claro está, jajaja.

     Lo cierto es que ya tiene un enlace a mi blog que yo, en mi zoquetería habitual, no he descubierto hasta hace dos días, y en la que describe a este bloguero como quejica y retranqueiro. No sé, yo pensaba hacer un blog cultural pero es que me ha ido saliendo un poco al tún-tún, qué le vamos a hacer. En cualquier caso, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, te doy las gracias aunque sea con mucho retraso, jajaja.

     También tenía pendiente desde hace mucho tiempo colgar uno de los famosos carnets que fabrica Thiago (que debe tener una fábrica en China porque sino no sé de dónde saca el tiempo para tanto making of) por mi colaboración para el post 2000 del blog cagarrutiblog, un blog experimental y experimentado en el que cualquiera puede colgar un post -o comentarlo- con la única condición de que debe ser una foto y sólo se puede emplear una palabra. El microblog a la máxima  potencia, vaya. Que ríete tú del Twitter.
 
     Este chico, la verdad, no sé de donde saca el tiempo para todo. Entre sus blogs, los que visita, los que comenta, y hasta alguno que lee y todo, jajajaja. En fín, si hasta lo he visto en la selección de Suecia para ir a Eurovisión de este año! Allí se hace llamar  Eric Saade y lleva la canción "Popular", en la que dice que quiere ser eso, popular, y no precisamente porque le haya dado por hacerse del PP, que lleva chaqueta roja. En realidad me da igual lo que diga porque, la verdad, está muy bueno, aunque sea un yogurín. Por supuesto, ha ganado, así que le veremos en Düsseldorf (Alemania). Llegará a la final del 14 de mayo de 2011? Y sobre todo... Irá de plateado, o nos volverá a sorprender con esa chaqueta roja de polipiel? No sé, yo ya tengo la apuesta hecha por Dana Intenational pero este chico... ay, este chico!


domingo, 27 de marzo de 2011

Niemeyer (o cómo a Avilés le ha salido un champiñón)

     Hace unos años (1989) le fue concedido a Niemeyer (Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soares Filho, os dejo un enlace a la Wikipedia aquí) el Premio Príncipe de Asturias de las Artes por toda su carrera como arquitecto. Discípulo de Le Corbusier, es conocido como el "arquitecto del hormigón" ya que siempre ha defendido su maleabilidad a la hora de crear nuevas formas, especialmente curvas, en el diseño de sus edificios. Su mayor hito, pero no el único, fue el de crear el diseño de los edificios para la otrora capital de su país natal, Brasilia, que por si no lo sabéis es una ciudad completamente artificial (bueno, vale, cuál no tiene algo de artificial, jajaja, porque no creo que supere a Las Vegas en eso) diseñada en la década de los cincuenta.

     En fín, que me desvío, como agradecimiento al galardón y en deferencia al pueblo de Asturias, Niemeyer regaló el proyecto de un complejo cultural para realizar en la otrora industrial ría de Avilés, que empieza a ver la luz del final de un muy largo túnel en el que sus ruinas industriales no han encontrado mejor uso que ser pasto del óxido y el olvido. Y lo han hecho inaugurando este fin de semana el llamado "Centro Niemeyer", un complejo de cuatro edificios entre los que destaca el observatorio que sobre la ría se erige como torre vigía de la actuación realizada. Con forma de nave alienígena o de champiñón, para gustos, deja a sus pies una gran plaza con capacidad para albergar a diezmil personas cómodamente, de modo que el auditorio (que casi llega a las mil plazas de aforo) pueda ampliarse hacia ella al tratarse de un auditorio funcional. Bueno, vale, hablo de oídas porque -aún- no la he ido a ver, pero ya me muero de ganas desde hace meses. Exactamente, desde que Brad Pitt se vino a verla, porque, ya puestos a descubriros facetas secretas, os diré por si no lo sabéis que el señor Pitt es arquitecto, y lo mismo cincela un edificio que se cincela la cara o ese cuerpo serrano que lució en Troya.

     La verdad que ver Avilés desde fuera espanta un poco o un mucho, pero a nadie que no la conozca atrae. El problema está, supongo, en que su belleza más importante radica en su zona vieja, totalmente peatonalizada y que siempre puede merecer una breve visita. La inauguración del Centro Niemeyer, que ya lleva años programando su actividad cultural, y la prometedora rehabilitación que traerá consigo de la ría más artificial de todo el principado (pero no la única) no harán sino aumentar el interés por visitar este rincón que, de otro modo, pasaría totalmente desapercibido para el común de los mortales, entre los que -a veces- me encuentro. Yo iré este verano, supongo. ¿Y vosotros, os apuntáis?

sábado, 26 de marzo de 2011

"Surfiendo"

     Frustrado que me hallo después de dos horas de viaje en coche buscando unas olas que no han aparecido, y eso es algo que fastidia mucho porque, de un tiempo a esta parte, me he puesto como meta aprender a hacer surf de verdad y no esa cosa que yo hago, y ahora va el mar y me boicotea. Y a mí, ya ves tú, no se me va de la cabeza que la culpa puede ser toda del reloj que me he comprado para meterme en el agua con él, y que va a resultar ser gafe. 

     Es un reloj de plástico bastante cantoso pero que a mí me gusta mucho, sobre todo porque me ha costado 15 míseros euros y me da la sensación de que con este tipo de complementos ya soy más surfista que el Kelly Slater ese. Porque surfear, la verdad, yo surfeo como el culo (y, a veces, con él también, cuando no llego a ponerme de pie en la tabla), pero poco a poco mi ajuar de surfista se va llenando, ya sólo me falta el traje con calefacción y la tabla con motor pero eso lo dejaré para cuando sea viejo y rico. En realidad el reloj me lo compré porque es un rollo esto de ir pidiendo la hora a todo surfista que se te arrime, no porque no tengan hora, sino porque una vez que estás en el agua todo se llena de tiburones a la caza y captura de la mejor ola posible. Si hasta hay gente que se pega por creer que el otro le ha robado la preferencia en el agua!

    Aunque en realidad algo he avanzado desde que empecé en esto del neopreno. Y no hablo sólo de la de gastos que he ido haciendo, que entre clases, trajes, tabla, gasolina y tiempo invertido, a estas alturas ya habría podido pagarme un par de viajes macanudos. Hablo también del peligro para mi salud, incluso fuera del agua, pues aún recuerdo el día en que me puse a practicar giros encima de la cama y me dí un coscorrón con la lámpara tan grande que me salió un "chichón" que me dolió durante toda la semana.

     De cualquier forma todo eso no sería más que una inversión si no fuera por el frío. Odio pasar frío, y claro, surfear en Galicia en invierno, con el agua a seis grados y algún día con un viento gélido que te cambia la piel por escarcha, es duro. Así que cuando viene el sol yo me pongo todo feliz, aunque, a lo que se ve, el sol espanta las olas, así que hay que elegir, olazas o buen tiempo. Pues vaya disyuntiva más jodida.

     Total, que llevo dos semanas chapoteando en pozas de lo quieto que está el mar. A este ritmo terminaré montando la tabla en la bañera de hidromasaje, a ver si así le doy algo de uso. Y mientras tanto... mientras tanto seguiré mirando la hora en mi nuevo reloj que, por lo menos, parece mantenerse puntual.

jueves, 24 de marzo de 2011

Ora et labora

     Que ser homosexual es un rollo es algo evidente. Pero cuando llega algún listo a aprovecharse de la ignorancia de la gente, la cosa ya pasa de castaño a oscuro. Y unos de esos listos son los de Exodus International (y Apple por extensión con su apple store), una asociación ultrareligiosa que afirmaba poder curar la homosexualidad (¿no había dejado de considerarse una enfermedad hace cincuenta años?) mediante su aplicación para el iphone. Y digo afirmaba no porque ya no lo afirme, sino porque, tras reunir más de 150000 firmas, la organización Truth wins out, defensora de los derechos homosexuales, ha logrado que Apple retire la aplicación por considerar que empleaba  "tácticas amenazantes, desinformación, estereotipos y mensajes distorsionados sobre el colectivo homosexual para conseguir clientes". Que digo yo que para eso ya se podían haber puesto a usar la cocorota y no llegar a aceptar esa aplicación. Aquí tenéis mas información, por si os interesa.

     Esto me recuerda a cuando la generalitat puso patas arriba el negocio de una clínica (Policlínica Tibidabo, para más señas) que pretendía igualmente curar la homosexualidad hace unos meses por cataluña alante, y a la que, por cierto, ese señor que tan bien se vende llamado Durán i Lleida defendía dejándome ya de paso con la boca tan abierta que aproveché para ir al dentista. Una vez más, tenéis acá más información por si no os acordáis del asunto.

Y es que cualquiera aparca aquí hoy día...
     ¿Y qué opina de todo esto el Defensor del Pueblo? Pues nada, porque llevamos meses sin ninguno. Cosas de esos genios que son nuestros políticos y que no se ponen de acuerdo. Bueno, en realidad, el acuerdo está casi listo para nombrar al que fue alcalde en mi ciudad, Don Francisco Vázquez Vázquez (aka Paco Vázquez), que cual percebe se aferró a la alcaldía y sólo lo sacaron de allí ofreciéndole la embajada española en Roma, de la que acaba de marcharse debido a que, creo yo, no consiguió convencer a Bieito XVI (es que en galego suena mejor, no?) para hacer un parking o un rascacielos en la plaza de San Pedro, lo que diera más dinero. Pero, tachán, tachán, la federación española de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (siempre me ha parecido que tiene un nombre demasiado corto, no?) acaba de lanzar una campaña para boicotear la elección de Don Paco, porque no les parece muy probable que una persona con sus creencias religiosas (se quedó en su casa durante el voto de la ley del aborto durante su etapa de senador, bloqueó el registro de parejas de hecho durante su alcaldía...) dificilmente sería imparcial. 

     Y es que esto de mezclar política y religión -como si la religión no fuera una forma más arcaica de hacer política- no siempre termina del todo bien. Que se lo digan sino a la sanidad pública madrileña que, no sé si (des)confiada en la aptitud de sus profesionales, invita a sus pacientes a ir a rezar. En realidad ha sido un pequeño despiste de la pastoral poniendo un logotipo donde no correspondía, según parece, o eso cuentan aquí.

     En fín, todo esto a mí me da igual, porque ser asexual me libra de muchas complicaciones. O eso pensaba, porque claro, luego te pones a leer los estudios de postgrado de la universidad de Harvard (que es muy bonita pero a veces también estudia las chuminadas más grandes que se te ocurran) y descubres que tener una vida sexual insatisfactoria (ello es, mojar menos de tres veces a la semana) te pone en riesgo vital. Nada menos que, según dicen "expertos" (vaya usted a saber quienes, según esta web) hasta diez años de vida puedes ganar si coiteas con asiduidad (perdóneseme la licencia literaria).

miércoles, 23 de marzo de 2011

Coruño / Koruño

     Llevamos en esta ciudad en que vivo que tanto huele a mar (y a veces a refinería, para qué engañarse) un par de semanas con el mejor tiempo de España, no es algo que diga yo, sino que lo dicen los medios de comunicación nacionales (según mi parecer diría que casi tenemos siempre el mejor tiempo, porque en verano me achicharro en cuanto bajo doscientos kilómetros al sur o me meto cincuenta kilómetros tierra adentro, pero eso igual es porque me dicen que soy de mantequilla y ya se sabe que la mantequilla se derrite fácilmente cuando hace calor). Y claro, el solecito y la brisa marina hacen muy apetecible pasear por parques y paseos marítimos, al menos los días en que el mar nos boicotea y no hay una triste ola decente en la que bañar las tablas de surf. 

Para que luego digan que no hace sol en Galicia...
     Viene todo esto al caso de que, hace apenas un par de días, estaba yo paseando por uno de los parques que hay al lado de mi casa cuando escuché una conversación de dos amigos a la que no presté la menor atención. Justo al momento de pasar por su lado, le decía uno al otro "buah, neno, me dejé las lelas en la kel de mi já. luego me doy un garbeo hasta allá a ver si no me cacha su plas que no soporto nada a ese chorbo, es un notas". Seguí caminando tan feliz porque en realidad soy muy poco cotilla mientras pensaba en que para alguien venido de fuera esa única frase carecería de sentido, y dado que uno debe proveer a sus lectores de algo de material inédito porque este blog no se alimenta solo y, aunque ultimamente ando mas liado que una madeja, no quiero dejar este rinconcito totalmente desatendido, he decidido hacer de adalid de la cultura popular y hacer una entrada referente al Coruño (aka Koruño). 

     No voy a elucubrar sobre sus orígenes ni hacer un glosario de términos, que para eso tenemos la entrada de Koruño en la frikipedia, entre otras razones porque soy de todo menos un experto (hay palabras que ni siquiera conozco). Un amigo de mi hermano (plas, en coruño), es el tío que yo conozco que más domina este idioma que vendría a ser el equivalente al cheli madrileño en esta región del noroeste ibérico. En realidad casi todos los sitios tienen sus propias jergas, así recuerdo por ejemplo cuando mis primos asturianos me enseñaron a decir "acuto" para pedir pausa jugando al escondite y "sip" o "noc" para afirmar o negar con énfasis (resultando ser acrónimos de sí, o no, por los cojones, de ahí lo del énfasis). Pero en el caso de coruña realmente mucha gente lo utiliza, aunque sea de modo ocasional. Así recuerdo a alguna surfista a la que se le escapan las "bufas" de paseo por fuera del bikini al sacarse el traje (que, por cierto, una bufa en la zona de asturias por la que me muevo es una ventosidad also known as pedo), los estudiantes "latando" a clase, de lo que se deriva que terminen yendo en verano a "pasantía" a recuperar el curso, o lo mal que se pasa cuando eres joven y no tienes "guita" para salir y "tajarse" hasta "rabar" (eso, claro está, suponiendo que tajarse hasta rabar esté bien pero quién no se ha emborrachado hasta vomitar alguna vez siendo joven?). 

     En fín, que es muy complicada la idiosincrasia de mi ciudad y, ya veis, a veces hace falta casi ir con un traductor simultáneo. Menos mal que uno es hombre de mundo y se defiende bien en muchos idiomas, porque le habría quitado todo el morbo ponerse a mirar un diccionario cuando, hace ya muchos años, cierto compañero de clase me suplicaba al oído en el baño que le siguiera "jalando el bul".

lunes, 21 de marzo de 2011

La luna superlunera

     Cuando los astrónomos del Observatorio del Roque de los Muchachos constataron que, superando lo previsto, la luna continuó aproximándose al planeta Tierra, se dieron un par de días de margen antes de hacerlo público. Pasadas 48 horas, las mareas continuaron volviéndose extremas, los barcos se quedaban varados entre la arena y el fango de los puertos, y las olas invadían los paseos marítimos, tan arreglados ellos para las próximas elecciones municipales que ya estaban a la vuelta de la esquina. La propia presidencia de la FEMP exigió, mediante escrito oficial al Ministerio de Ciencia y Tecnología, una rueda de prensa de manera urgente que justificase el desaguisado. Pasados unos días, tuvo lugar la reunión oficial de los científicos elegidos. Ante la expectativa, se realizó una entrevista pública de los principales portavoces, todos ellos expertos mundiales en astrofísica y geología. Habló en primer lugar Edemetrio Órbita, que explicó que, por causas que aún estaban en estudio, "el perigeo de nuestro satélite sobre el planeta Tierra, no ha finalizado cuando correspondía, el día 19 de Marzo, sino que continúa existiendo una aproximación entre ambos cuerpos", con lo que nadie entendió demasiado -periodistas...- y nadie realizó ninguna pregunta por no quedar de ignorantes -en este caso, no por  periodistas, sino por la más pura vanidad humana...-.

     Pasaron días, semanas, meses, y la luna continuó aproximándose a su ritmo pausado pero imparable hacia La Tierra, y al fín las dudas existenciales que desde antaño pululan sobre la relación con los cuartos lunares y los partos se empezaron a confirmar. Y así fue que las maternidades de las ciudades se llenaron de ingresos durante los cuartos crecientes y se vaciaron durante los menguantes. Los mercados de ganado, por idéntico motivo, comenzaron a reorganizarse por quincenas, abriendo unas y cerrando otras. Las plantas y árboles frutales florecían con un esplendor inusitado y se marchitaban con fruición, mientras las cosechas resultaban más previsibles de lo que lo habían sido jamás, y en las playas se sufrían mareas kilométricas que convertían en un suplicio para los bañistas el momento de ir al agua. Las ciudades costeras se adaptaron con relativa facilidad, cambiando sus flotas de autobuses urbanos por vehículos anfibios donados por el ejército, y los fabricantes de bicicletas de playa comenzaron a hacer su agosto. Portugal extendía sus dominios en unos doscientos kilómetros mar adentro durante unas horas al día, aunque para ello tuvo que asumir el coste de convertir Oporto en la nueva Venecia, dado que la original se vio finalmente engullida por el oleaje. Y así sucedió que los países cambiaban sus fronteras a merced de las mareas, por lo que la población se dedicó a cambiar sus pisos por coches-caravana para poder de este modo tener mayor facilidad de movimiento. 

     Todo terminó como había empezado. Paulatinamente, el satélite lunar retornó a su órbita original. El mar se calmó de nuevo y las líneas de costa volvieron a su origen. Las ciudades costeran retomaron su vida habitual y las calles, otrora canales a tiempo parcial (y que dieron una visión inédita para la mayoría de los habitantes, lo que contribuyó a que la práctica totalidad de alcaldías continuaran en manos de los que las tenían previamente al extraño femónemo), se llenaron de nuevo de coches, cambiando las tablas de surf por motoristas. La gente, que se había vuelto deportista a base de natación y de paseos en barco a pedal, se veía más guapa y ésto tuvo el efecto secundario de aumentar significativamente la venta de preservativos. Y con todo esto sucedió que, entre el gasto generado en roulottes, condones, y en todo el sector de la industria aeronáutica, el misterio del paseo lunar consiguió sacar al mundo de la crisis global en que una panda de impresentables banqueros lo había metido. Claro que eso, a lo mejor, pasó también cuando Wall Street terminó cayendo... devorada por las aguas.